“Las actividades de exploración hidrocarburífera desarrolladas por la firma Rockhopper Exploration PLC en la plataforma continental argentina son ilícitas, por lo que la República Argentina ha declarado clandestina a la citada empresa, ilegales sus actividades, y le ha iniciado las correspondientes acciones legales”, dice la nota de prensa que transcribe una carta enviada a Premier Oil por la embajada argentina en Londres.
Premier Oil anunció el 13 de julio la adquisición de una participación del 60% de los derechos de explotación de Rockhopper en la cuenca norte de las islas Malvinas, cuya soberanía está en disputa con Gran Bretaña, en un acuerdo valorado en unos 1.000 millones de dólares.
La Cancillería anticipa que se iniciarán acciones legales contra Premier Oil, tal como sucedió con anterioridad con Rockhopper Exploration, Desire Petroleum Public Limited Company, Argos Resources, Falkland Oil and Gas Limited y Borders & Southern Petroleum.
La nota enviada a la petrolera señala que se iniciarán “las correspondientes acciones administrativas, civiles y penales previstas en las normas argentinas en relación con tales actividades, incluyendo las relativas a la protección del medio ambiente marino en particular, en caso de eventuales daños ecológicos producidos por dichas actividades ilícitas”.
La Cancillería informó que pondrá en conocimiento de esta situación a las Bolsas de Valores de Nueva York y Londres, así como a organismos regionales como el Mercosur, la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
El potencial petrolero de las Malvinas constituye uno de los principales puntos de fricción en la disputa por la soberanía del archipiélago bajo dominación británica desde 1833 pero reclamado por Argentina, y que ya dio lugar en 1982 a una corta pero sangrienta guerra entre ambos países.
