Dos días después de la ocupación por parte de la policía y el ejército brasileños de dos de las favelas más peligrosas de Rio de Janeiro, Jacarezinho y Manguinhos, la alcaldía realizó este miércoles una nueva operación para recoger consumidores de las calles de esas zonas de la ciudad.
"La operación de hoy (miércoles, en Ilha do Governador, periferia norte) es especial porque tuvimos la ocupación de las favelas (el domingo), donde había muchos consumidores de crack", sobre todo en Jacarezinho, explicó a la AFP Valeria Aragao, delegada de la policía para la lucha antidroga.
"Por ende, los consumidores migraron a lugares como este", Ilha do Governador, añadió.
Brasil es considerado actualmente el primer consumidor mundial de crack, con un millón de consumidores, según un estudio reciente de la Universidad federal de Sao Paulo.
En diciembre, el gobierno brasileño lanzó un plan de 2.200 millones de dólares para hacer frente a lo que consideró como una "epidemia" de crack en el país.
La mejora de las condiciones sociales y los bajos precios de la cocaína y de sus derivados -al menos cinco veces más barata que en Europa- explican la progresión de la droga, según expertos.
Durante esta nueva operación, 67 personas -entre ellas cinco adolescentes- fueron conducidas a albergues adaptados para ser tratadas. Los adultos permanecen allí si lo desean o pueden regresar a las calles, mientras que niños y adolescentes son internados para someterlos a un tratamiento de desintoxicación.
"Resisten, a veces de manera agresiva. Algunos tienen armas de fuego y disparan contra los asistentes sociales (...) Es por eso que la policía está aquí, para que la operación sea lo más segura posible para todos, incluso para los consumidores de droga", precisó Aragao.