La ceremonia del funeral de Margaret Thatcher comenzó el miércoles por la mañana en la catedral de San Pablo, ante 2.300 invitados encabezados por la reina Isabel II de Inglaterra.
El féretro de la exprimera ministra británica fallecida el 8 de abril, envuelto en una bandera nacional británica, llegó sobre una cureña tirada por caballos hasta la puerta del imponente templo anglicano, donde ocho militares de cuerpos asociados con la guerra de las Malvinas en 1982 lo entraron a hombros.
Allá le esperaban los invitados, entre los que destacaban la reina y su esposo, el príncipe Felipe, todo el gobierno británico, y representantes de 170 países.
Miles de curiosos, entre ellos una minoría de manifestantes, estaban apostados desde primera hora de la mañana a lo largo del recorrido del cortejo.
La única mujer primer ministro del Reino Unido y que con 11 años como inquilina de Downing Street ostenta el récord de supervivencia en el cargo en más de 150 años, pasó su última noche en el parlamento, del que fue miembro durante más de medio siglo desde 1959 hasta su muerte, el 8 de abril a los 87 años de edad como consecuencia de un accidente cardiovascular.
