El gobierno de Guatemala extraditó el viernes al ex presidente de Guatemala Alfonso Portillo luego de removerlo de un hospital donde convalecía luego de que se sometiera a una operación en el hígado.
El ex presidente deberá enfrentar un juicio en un tribunal federal de Nueva York, que lo busca procesar por el delito de conspiración para lavar dinero y malversación de dinero.
Un reportero de The Associated Press vio el momento en que Portillo abordó una avioneta particular, de color blanco, con matrícula N921CH. El ex mandatario vestía una sudadera negra.
“Responsabilizo al gobierno de lo que pueda pasarle”, dijo su abogado Mauricio Berreondo. “Portillo está enfermo y hay varios recursos legales pendientes... y no lo pueden extraditar. La orden de sacarlo del hospital es del ministro de gobernación Mauricio López Bonilla”.
La embajada de Estados Unidos en Guatemala se congratuló de la extradición del ex presidente.
“El ex presidente Alfonso Portillo fue extraditado hoy a los Estados Unidos por cargos de conspiración de haber cometido lavado de dinero, gracias a los esfuerzos de las autoridades guatemaltecas elegidas democráticamente y a los funcionarios judiciales y policiales. La extradición había sido autorizada desde 2011 por la Corte de Constitucionalidad de Guatemala”, dijo la embajada en un comunicado. “Esta decisión es una importante afirmación del estado de derecho y el debido proceso en Guatemala. Elogiamos los esfuerzos de las autoridades guatemaltecas en el fortalecimiento del estado de derecho y el combate al crimen organizado y la corrupción”.
En 2011, un tribunal guatemalteco declaró inocente a Portillo de las acusaciones de haberse robado 15 millones de dólares del Departamento de Defensa del país, cuando gobernó Guatemala de 2000 a 2004.
Las acusaciones que enfrentará Portillo en un tribunal federal de Nueva York son por conspiración de lavado de dinero y malversación de 1,5 millones de dólares donados por el gobierno de Taiwán para comprar libros para niños guatemaltecos.
“Lo llevan a Miami y luego a Nueva York” dijo Berreondo.
El ex diputado Iván Arévalo, del Frente Republicano Guatemalteco, partido que llevó a Portillo al poder, dijo entre lágrimas que con la extradición se había violentado el debido proceso.
El ex presidente ya había sido extraditado en 2008 a Guatemala desde México.
Portillo llegó a México días después de entregar el poder en enero del 2004 y en agosto siguiente obtuvo una visa de trabajo, luego de que un amigo mexicano en el estado sureño de Guerrero -donde vivió en la década de 1980- lo contrató para trabajar como “asesor financiero” en su empresa de distribución de materiales para construcción.
Pero el ex mandatario ya había estado en México antes, de donde huyó en 1982, luego de matar a dos hombres en una riña en Guerrero.
El propio ex mandatario reconoció en el pasado que mató a los dos hombres a balazos, luego de una fiesta en que una discusión degeneró en violencia.
Entonces, Portillo trabajaba como profesor en Guerrero.
No obstante, el ex mandatario alegó que mató a los hombres en defensa propia, y dice que huyó de México porque temía que no tendría un juicio justo.
Un juez de Guerrero cerró el caso en 1995.