La labor de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) en favor de los discapacitados visuales en España y América Latina le valió este miércoles el premio Príncipe de Asturias de la Concordia.
La ONCE fue galardonada "en atención a una extraordinaria labor que, durante más de tres cuartos de siglo, ha realzado la dignidad y calidad de vida promoviendo la integración social de millones de personas con discapacidad en España", afirmó el presidente del jurado, Javier Fernández Fernández, al anunciar el galardón.
El jurado valoró asimismo que esta organización haya servido "de ejemplo a numerosas iniciativas internacionales que han seguido esta valiosa experiencia", añadió Fernández, presidente de la región española de Asturias, en el norte del país.
"Es un reconocimiento a toda la ciudadanía española que, con su colaboración solidaria, ha hecho posible la labor de la ONCE y su Fundación", afirmó por su parte el presidente de la organización, Miguel Carballeda, tras conocer la concesión del galardón.
"Es una noticia que nos satisface y nos enorgullece", añadió.
La Fundación Príncipe de Asturias distinguió con este premio a una organización nacida en 1938 de la unión de varias asociaciones de ciegos españoles, cuyo objetivo era lograr que estas personas pudieran mantenerse por sus propios medios mediante su trabajo sin depender de pensiones del Estado.
La ONCE, que está gestionada por sus miembros, se financia mediante una lotería que también sirve para dar empleo a muchos de sus afiliados.
Con el paso de los años, la entidad "ha diversificado sus recursos con inversiones empresariales que conjugan la rentabilidad económica con la participación y gestión de empresas que generan empleo y colaboran en la integración de ciegos y deficientes visuales", recordó la Fundación Príncipe de Asturias.
"La organización se articula empresarialmente mediante la Fundación ONCE, creada en el año 1988 para promocionar la integración laboral de las personas con minusvalías y la accesibilidad universal para mejorar su calidad de vida, que representa a tres millones y medio de discapacitados españoles", según la misma fuente.
La organización es líder en creación de empleo para discapacitados en España, y así, en 2012, un 57,1% de los 57.168 trabajadores de las entidades y sociedades que conforman la ONCE y su Fundación, tenían alguna discapacidad, según la Fundación Príncipe de Asturias.
La ONCE también internacionalizó su labor, especialmente a través de la Fundación Once para América Latina (FOAL), donde trabaja en 19 países.
En Latinoamérica "ha logrado que personas ciegas ocultas en sus casas, apartadas y casi olvidadas, se hayan convertido en el centro de la familia y, en muchas ocasiones, su único sustento", recordó la propia organización galardonada.
La ONCE, que también trabaja en Europa y África, hizo posible en Latinoamérica "la educación de 230.000 niños ciegos en los últimos 15 años, que se incorporan a la escuela desde situaciones de extrema exclusión".
La distinción que ha recibido este miércoles se une a otros reconocimientos como la Orden Paralímpica, concedida en 2004 por su trayectoria en la promoción del deporte entre personas que sufren minusvalías.
El premio de la Concordia es el último de los ocho galardones que anualmente concede la Fundación Príncipe de Asturias para distinguir "la labor científica, técnica, cultural, social y humanitaria realizada por personas, instituciones, grupos de personas o de instituciones en el ámbito internacional".
Dotados con 50.000 euros (unos 65.000 dólares) y una escultura creada por Joan Miró, los galardones se entregarán en otoño en un acto en Oviedo presidido por el heredero de la corona española, Felipe, cuyo título de Príncipe de Asturias da nombre a estos galardones.