La tormenta tropical Karen se debilitaba el viernes mientras avanzaba hacia la costa sur de Estados Unidos, pero los meteorólogos mantuvieron en efecto las advertencias y alertas de tormenta.
Las autoridades cerraron carreteras, ordenaron evacuar viviendas y pidieron a los vecinos tomar todas las precauciones.
El Centro Nacional de Huracanes con sede en Miami indicó el viernes en la noche que Karen estaba a unos 330 kilómetros (205 millas) al sur-suroeste de la desembocadura del río Misisipí, con vientos máximos sostenidos que descendieron a 72 kilómetros (45 millas) por hora. Se desplazaba al norte-noroeste a 11 kph (7 mph).
El viernes en la tarde, Alabama se unió a Luisiana, Misisipí y Florida al declarar el estado de emergencia mientras funcionarios y residentes se preparaban para la llegada de Karen, que se espera se acerque el sábado a la Costa del Golfo como un débil huracán o una tormenta tropical.
Karen será la segunda tormenta con nombre que toque tierra en Estados Unidos en una tranquila temporada de huracanes, y la primera desde que la tormenta tropical Andrea golpeó Florida en junio.
Además de sus característicos fuertes vientos, se pronostica que el meteoro generará entre 8 y 15 centímetros de precipitación (entre 3 y 6 pulgadas) hasta el domingo en la noche, y algunas zonas aisladas incluso podrían recibir hasta 25 centímetros (10 pulgadas) de lluvia.
Según las proyecciones, la tormenta cruzará, o al menos rozará la costa sudoriental de Luisiana antes de virar hacia el este, hacia el sur de Alabama y Florida. Pero los meteorólogos advirtieron que su trayectoria era incierta.
"Estamos confiados en un giro hacia el noreste. Simplemente no estamos seguros de dónde o cuándo ocurrirá ese giro", dijo Rick Knabb, director del centro.