La posible demora del presidente Barack Obama para adoptar medidas migratorias ha tomado desprevenidos a defensores de los inmigrantes así como a legisladores de ambos partidos cuando faltan sólo dos meses para las elecciones legislativas.
Los demócratas, que se habían preparado para las repercusiones que tuvieran en sus campañas el anuncio de Obama, han comenzado a ajustar sus estrategias.Por su parte, los republicanos, que tenían previsto bloquear legislativamente cualquier medida de Obama, deben reconsiderar si ese proceder les sería el más conveniente cuando faltan unas semanas para la jornada electoral.Los defensores de los inmigrantes, ahora decepcionados, deben decidir si exigen públicamente al presidente que adopte medidas, o se mantienen pacientes a la espera de lograr un resultado más favorable.Obama dijo en junio que para finales del verano anunciaría la adopción de medidas ejecutivas sobre la inmigración. Sin embargo, el presidente y sus colaboradores han aceptado como posibilidad que la adopción de medidas rebase la fecha del plazo previsto.
