Es una cifra reciente entregada por la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) indicó que las pérdidas a raíz del COVID-19 en el sector aeronáutico del mundo, ascienden a 353.000 millones de dólares.
Por otro lado, aquí en los Estados Unidos un documental hecho por NBC News asegura que la empresa American Airlines tiene cerca de 1500 aviones en tierra, los cuales están aparcados en aeropuertos y hangares a lo largo y ancho del territorio estadounidense. Incluso han cancelado el 90 % de su reservas.
Este mismo producto de audiovisual reveló que en el mundo, hay aproximadamente entre 26.000 a 30.000 aeronaves, los cuales volaban al mismo tiempo, antes de la pandemia y cierres de fronteras del mundo. Hoy solo hace el solamente lo hace el 20 % , en temas de carga y muy poco en la aviación de comercial para pasajeros.
Sin embargo, El Universal pudo constatar la situación y radiografía de seis aeropuertos en los Estados Unidos, en la ciudad de San Francisco, Los Ángeles, Miami, Four Lauderdale, Las Vegas y Chicago, cuyos estados son California, Florida, Nevada e Illinois, respectivamente.
A raíz de los vuelos recientes de repatriación de repatriación de los colombianos atrapados en el país del Tio Sam.
La constante en los seis terminales internacionales, los cuales han sido catalogados como los puertos de entrada más importante de Estados Unidos y movilizaron en conjunto más de 330 millones de pasajeros al año.
Su panorama se repite en las terminales áreas , el paisaje desolador, casi vacío parecen inmuebles abandonados, los locales comerciales cerrados, incluso en el aeródromo de Las Vegas MacCarran, en la ciudad del pecado los las ruletas y máquinas tragamonedas electrónicas ya no tienen, quien las juegue, el distanciamiento social no lo permite.
Según directivos de Boing recuperar la aviación en el mundo será entre dos y tres años. Así mismo representantes de Airbus reactivar la manufactura y producción de la aviación mundial tendrá consecuencias a corto y largo plazo.
Pero, no sólo la industria aeronáutica está afectada por la conectividad aérea, la industria sin chimenea, es una de las más efectuadas y toda su cadena productiva.
Como incalculables, la Organización Mundial del Turismo declara que las pérdidas de este sector, no se podrán escatimar hasta que se haga la trazabilifad de toda la industria.
“Permanecemos unidos frente a un desafío sin precedentes. El virus de la COVID-19 no hace diferencias. No conoce fronteras y, como hemos visto en los últimos días, nadie es inmune. El nuestro, el turismo, ha sido el sector más golpeado por esta crisis. Y no podemos decir aún hasta dónde llegarán los daños.
Pero el turismo regresará. Y debemos asegurarnos de que, cuando el sector crezca de nuevo, sus beneficios lleguen a toda la sociedad, y especialmente a quienes más los necesitan” aseguró Zurab Pololikashvili, Secretario General de OMT, en el portal oficial de esta organización.
La desolación se vive a flor de piel tanto en el turismo como en la industria de la aviación. Parece que el tiempo estuviera inmóvil, estancado
Resta esperar con esperanza, que está pandemia sea controlada, para ver a los aviones repletos de viajeros recorriendo los cielos y las fronteras para llegar a sus destinos.
En este periplo de cubrimiento informativo, haciendo escalas y volando de costa a costa en los Estados Unidos para cubrir los vuelos humanitarios de nuestros compatriotas a territorio colombiano.
Estaba grabando con mi trípode y cámara una nota para el multimedia de El Universal y coloqué mis audífonos inalámbricos y también mis AirPods en el marco de un ventanal para poder grabar más cómodo si nada en el cuello y manos.
Sin embargo, termine la nota y me dirigí a mi sala de embarque, la C 21 del aeropuerto McCarran, en Las Vegas, Nevada; ya estaba tranquilo espere allí durante una hora y media, me comí un sandwich y lo bajé con una botella de agua y al momento de abordar me toqué el cuello, supuestamente para poder acomodarme los audífonos y ¡oh sorpresa! no los tenía.
Tipo película hollywoodense salí corriendo por todo el pasillo, como si fueran dos cuadras y cuando llegué algo agitado; allí estaban solos, mi par de audífonos, sin que nadie nos hubiese tomado, sin que nadie se los hubiese robado, pasaron despedidos pues los viajeros eran pocos, qué pasaría si esta terminal aérea estuviera funcionando a su máximo nivel, seguramente hubieses vuelto a mi destino sin ellos.
Con la esperanza que tuve en un instante de recuperar mis equipos en una carrera, así esta con la misma fe y esperanza el turismo y la aviación para que desaparezca coronavirus,
los aeropuerto se llenen , despeguen las aeronaves y el turismo cobre vida y todos podamos llegar a un destino, en mi caso mi casa.

