Las milicias palestinas atacaron hoy Israel primero desde Gaza, con siete cohetes tierra-aire; y después desde el sur de Líbano, con 34 proyectiles, cinco de los cuales impactaron en suelo israelí y causaron dos heridos por metralla, un paso grave en la escalada de tensión que se vive en pleno Ramadán.
"Sabemos seguro que fue fuego palestino, bien de Hamás o bien de la Yihad Islámica", afirmó a los medios el teniente coronel Richard Hecht, portavoz del Ejército israelí, que aún no ha respondido a estos ataques. Lea también: Un muerto y tres detenidos en Filipinas por asesinato de gobernador
El portavoz descartó que fuera el grupo chií libanés Hizbulá el autor del disparo de proyectiles, aunque matizó que seguramente "estaba al tanto porque controlan todo lo que sucede en el sur de Líbano" y recordó al gobierno libanés que le responsabilizan por cualquier agresión que emane de su territorio.
Israel está investigando también la posible implicación iraní en lo sucedido, ya que la República Islámica, enemigo de Israel, es el principal valedor de Hizbulá y financia a milicias palestinas.
El lanzamiento de más de una treintena de cohetes desde el Líbano, que causó dos heridos por metralla, representa el mayor ataque desde ese país a Israel desde 2006, cuando tropas israelíes libraron una guerra de un mes con Hizbulá.
Cinco cohetes aterrizaron en suelo israelí, 25 fueron interceptados por el sistema antimisiles Cúpula de Hierro y se desconoce el paradero de los otros cuatro; mientras que los siete cohetes tierra-aire lanzados desde Gaza, que aparentemente iban dirigidos a un avión de la Fuerza Aérea israelí, explotaron en el aire y no causaron daños.
"Se trata de un evento multidimensional", explicó el portavoz militar israelí sobre los eventos de hoy, que marcan la segunda jornada consecutiva de violencia en la región, desencadenada por enfrentamientos entre la Policía de Israel y fieles palestinos en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén.
Las milicias palestinas comenzaron ayer el intercambio de fuego lanzando una decena de cohetes por la mañana y otros dos por la noche, después de que más de 30 palestinos resultaran heridos y unos 350 fueran detenidos por la Policía durante los disturbios en la mezquita Al Aqsa, sagrada para el islam y ubicada en la Explanada. Lea también: Las palabras de Donald Trump después de ser imputado
El Ejército israelí respondió ayer bombardeando objetivos de Hamás en Gaza, pero todavía no ha emprendido acciones tras los ataques de hoy, tanto desde la Franja como desde el Líbano, a la espera de que el Gabinete de Seguridad, que se reunirá esta noche de emergencia convocado por el primer ministro, Benjamín Netanyahu, dé instrucciones.
"Nos estamos preparando en todas las fronteras, tanto en Gaza como en el norte", advirtió el portavoz del Ejército, que destacó que Israel ve el lanzamiento de cohetes de hoy como "muy serio".
El ministro de Defensa, Yoav Gallant, instruyó a las fuerzas armadas a prepararse para "cualquier respuesta posible a los eventos recientes", tras reunirse con la jerarquía militar y a la espera de las decisiones del gabinete de seguridad.
Sobre los heridos israelíes de hoy, el servicio de emergencias Magen David Adom (MDA) informó de que un joven de 19 años sufrió una herida en la mano por el impacto de metralla, y una mujer de unos 60 años resultó herida en una pierna tras sufrir una caída de camino al refugio antiaéreo.
Por otra parte, medios israelíes indicaron que un segundo joven, de 26 años, también resultó alcanzado por metralla mientras conducía una motocicleta cerca de la comunidad fronteriza de Shlomi.
Uno de los impactos registrados tuvo lugar en esa comunidad, en las inmediaciones de una zona comercial, donde varias tiendas fueron alcanzadas por metralla.
Israél responde
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó hoy que "el debate interno", provocado por la polémica reforma judicial, no va a impedir que Israel actúe contra sus enemigos, en el inicio de la reunión del gabinete de seguridad tras el lanzamiento de una treintena de cohetes desde Líbano.
“El debate interno en Israel no nos impedirá actuar contra nuestros enemigos. Nuestros enemigos pagarán un precio por cualquier agresión", indicó el primer ministro sobre ese ataque, que el Ejército atribuyó a milicias palestinas que operan en el sur de Líbano. Lea también: Tormenta de hielo deja sin electricidad a miles de hogares en Canadá
Estas milicias, con Hamás al frente, también han lanzado durante dos días consecutivos cohetes desde Gaza, en respuesta a las detenciones y cargas policiales dentro de la mezquita de Al Aqsa, en Jerusalén, en pleno Ramadán.
"Descubrirán que cuando se nos pone a prueba, los ciudadanos de Israel permanecen unidos y apoyan a sus fuerzas armadas", añadió Netanyahu en su primera declaración pública hoy.
Se espera que el gabinete de seguridad decida lanzar una ofensiva tanto sobre Gaza, y también sobre objetivos palestinos en el sur de Líbano, según medios hebreos.
El lanzamiento de al menos 34 cohetes desde Líbano ha sido el mayor ataque en la frontera, desde la guerra que en 2006 libraron tropas israelíes con el grupo islamista chií, Hizbulá, que no es responsable de lo ocurrido hoy, aunque Israel cree que estaba al tanto.
"El Estado de Israel actuará en todos los niveles para preservar la seguridad su seguridad y la de sus ciudadanos", anticipó el presidente israelí, Isaac Herzog, quien exigió a la comunidad internacional una condena.
Por su parte, la Yihad Islámica Palestina (YIP) celebró el ataque desde el Líbano y lo describió como "una fuerte y heroica respuesta de la resistencia contra los crímenes y ataques del enemigo (Israel)", en referencia a los enfrentamientos de ayer entre policías israelíes y fieles palestinos en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén.
Estos enfrentamientos, que se saldaron con más de 30 palestinos heridos y unos 350 detenidos, fueron seguidos por el disparo ayer de los primeros cohetes desde Gaza, a los que Israel respondió con bombardeos sobre objetivos de Hamás.
