Con el 90,23 % del escrutinio preliminar del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador, el empresario Daniel Noboa alcanzó una ventaja del 52,3 %, mientras que la correísta Luisa González lleva el 47,7 %.
Noboa, hijo del magnate del sector bananero Álvaro Noboa, alcanza 4.855.586 sufragios contra los 4.429.850 sufragios de González, correligionaria del expresidente Rafael Correa (2007-17).
Con esa tendencia, Noboa ganaría la Presidencia de la República y sucedería al conservador Guillermo Lasso, quien recortó su mandato (2021-2025) tras invocar en mayo pasado a la llamada “muerte cruzada”, una figura constitucional que le permitió disolver la Asamblea Nacional (Parlamento), de mayoría opositora, y convocar a elecciones extraordinarias. Lea aquí: Elecciones en Ecuador: “Hoy ganamos” dice Daniel Noboa, candidato presidencial
Lasso utilizó ese mecanismo justo cuando el Legislativo se aprestaba a votar una moción de destitución en su contra, en el marco de un juicio político de censura en el que era acusado de presunto peculado (malversación), cargo que él rechaza.
Si Noboa vence completará el periodo de Lasso hasta mayo de 2025 cuando podría presentarse a nuevos comicios para la reelección a un nuevo periodo de cuatro años. Lea también: Esto ha recaudado Joe Biden para su campaña de reelección en Estados Unidos
El heredero del emporio Noboa, no obstante, tendrá el reto de alcanzar un ambiente de gobernabilidad, pues el correísmo será nuevamente la primera fuerza política en la próxima legislatura, aunque no tendrá la mayoría absoluta de votos en el pleno de la Asamblea.
Crisis de seguridad y violencia
Noboa consiguió vencer estos comicios con una propuesta enfocada en la juventud y en la creación de empleo y oportunidades, pero también en aplacar la crisis de seguridad y la ola de violencia que azota a Ecuador vinculada al crimen organizado.
Ecuador vive su peor momento de violencia al pasar en los últimos cinco años de 5,8 a 25,62 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2022, la tasa más alta desde que se tiene registro, producto del auge de las mafias, dedicadas principalmente al narcotráfico, donde Ecuador se ha vuelto un punto neurálgico del tráfico mundial de cocaína.
Eso también hizo que fueran las elecciones más violentas de la historia del país, con su episodio más grave en el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, acribillado a tiros a la salida de un mitin electoral en Quito a once días de la celebración de la primera vuelta, realizada el 20 de agosto.
El nuevo presidente también tendrá entre sus desafíos el déficit económico, creciente ante los menores ingresos registrados este año por la caída de los precios del petróleo, uno de los principales pilares de la economía ecuatoriana, que puede verse también golpeada con el fenómeno climático de El Niño que se prevé para finales de año.
Otro reto será lograr la gobernabilidad que no pudo conseguir Lasso, pues Noboa deberá lidiar con una Asamblea Nacional donde el correísmo volverá a ser la primera fuerza en el hemiciclo, si bien no tendrá mayoría absoluta.
