El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, se adelantó al Kremlin a la hora de poner una pica en Latinoamérica con su asistencia a la investidura del presidente argentino, Javier Milei, seguida por una nueva visita a Estados Unidos.
Su viaje transatlántico es un intento de ganar adeptos a la causa ucraniana ahora que Kiev resiste a duras penas la contraofensiva rusa y, de paso, contrarrestar el apoyo a Rusia en la región, representado por países como Venezuela, Cuba y Nicaragua. Lea aquí: Javier Milei: así fue su primer discurso como presidente de Argentina
El presidente ruso, Vladímir Putin, considera América Latina como un continente clave en su misión de crear un mundo multipolar, pero aún no ha viajado a la región.
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Milei, la excusa perfecta$>
El largo abrazo entre Milei y Zelenski escenificó el profundo agradecimiento del líder argentino por el esfuerzo realizado por el líder de un país en guerra, que sólo había cruzado el Atlántico para viajar a EEUU y Canadá.
En respuesta, Milei, que se mostró durante la campaña muy crítico con la campaña militar rusa en Ucrania, ofreció su país como sede de una futura cumbre de paz.
De hecho, se reunió con representantes de esa comunidad procedentes de Argentina, Uruguay y Paraguay, a los que pidió unir “a todos los ucranianos de América Latina” en apoyo de Kiev. Lea aquí: Ucrania, preparada para cerrar el año sin ayuda militar y financiera de EE. UU.
La demostración de que el viaje de Zelenski dio en el clavo son los intentos estos días de la máquina de propaganda rusa de ridiculizar al “loco” Milei, quien ha advertido del peligro que representa el “autócrata” Putin para la seguridad mundial.
Uruguay, Paraguay y Ecuador$>
Zelenski expresó su confianza en que la postura de Milei incremente el apoyo político a Ucrania en toda la región y que esto se refleje en el respaldo a las resoluciones que Ucrania interponga ante la ONU.
El líder ucraniano reconoció haber abordado en Buenos Aires asuntos de la cooperación bilateral e internacional con sus colegas de Uruguay, Luis Lacalle Pou; Paraguay, Santiago Peña, y Ecuador, Daniel Noboa.
Los invitó a todos a participar en la próxima reunión de la Fórmula de la Paz, que tendrá lugar en enero del próximo año.
Hoy, lunes, viajó a Norteamérica, donde se reunirá el martes con el presidente estadounidense, Joe Biden, no sin antes departir con el primer ministro húngaro, Víktor Orbán, “una conversación muy directa, centrada en asuntos europeos”.
El Gobierno húngaro ha repetido varias veces en los últimos días que votará en contra de la apertura de negociaciones de adhesión entre Ucrania y la Unión Europea (UE).
Biden invitó a Zelenski a la Casa Blanca justo después de que la pasada semana los republicanos bloquearan la aprobación en el Senado de un proyecto presupuestario que incluía más de 61.000 millones de dólares en asistencia militar para Ucrania. Lea aquí: Rusia afirma haber destruido un puesto de mando subterráneo ucraniano
“Asuntos importante. Aprovechamos cada día, cada hora para darle a Ucrania, a nuestro pueblo más oportunidades, más protección, más fortaleza”, señaló Zelenski.
Putin, a la espera de Maduro$>
Mientras, Putin espera la visita antes de que termine el año del presidente Venezuela, Nicolás Maduro, según informó el asesor internacional del Kremlin, Yuri Ushakov.
Maduro apoyó desde un principio al Kremlin en su antagonismo con la OTAN y, en respuesta, Moscú respaldó al líder bolivariano en su pulso con la oposición y contras la injerencia estadounidense.
Con todo, Rusia abogó la pasada semana por el arreglo pacífico del conflicto entre Venezuela y Guyana por el control del territorio de Esequibo, motivo por el que Caracas convocó un referéndum consultivo de anexión. Lea aquí: Legisladores rusos convocan elecciones presidenciales para marzo de 2024
Aunque, a renglón seguido, advirtió que “tendrá que enfrentar las consecuencias” de la orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) por supuestos crímenes de guerra en Ucrania.
“¿Si será arrestado si viene? (...) Eso no lo puede decidir el jefe de Estado, sino la Justicia”, afirmó y recordó que Brasil tiene responsabilidades, ya que es “miembro fundador” de la corte con sede en La Haya.