Al menos 15 palestinos, incluidas mujeres y niños, fallecieron y casi treinta han resultado heridos tras un bombardeo por aviones israelíes contra la escuela Dalal, que albergaba a familias desplazadas en el barrio de Shujaiya en la ciudad de Gaza, según informaron fuentes médicas palestinas.
Los heridos fueron trasladados al Hospital Árabe Al Ahli en la ciudad de Gaza para recibir atención médica.
El Ejército israelí, por su parte, confirmó en un comunicado el ataque, argumentando que se realizó porque tenían conocimiento de la presencia de milicianos de Hamás que se estaban “escondiendo y operaban” dentro del edificio. Lea aquí: Israel confirma la muerte del líder militar de Hamás
“El complejo fue utilizado por Hamás como escondite para comandantes y agentes y para planificar ataques terroristas contra el Estado de Israel”, detalló el comunicado militar.

Además, las fuerzas israelíes aseguraron que, antes de llevar a cabo el ataque, “se tomaron numerosas medidas para mitigar el riesgo de dañar a civiles, incluido el uso de municiones precisas, vigilancia e inteligencia adicional”.
“Hamás viola sistemáticamente el derecho internacional al operar dentro de infraestructura civil y explotar a la población civil como escudos humanos”, agregó el Ejército en su comunicado.
Este ataque se produce solo cinco días después de otro bombardeo israelí contra la escuela Khadija en Deir al Balah, en el centro de la Franja de Gaza, que resultó en la muerte de unos 30 palestinos y dejó a un centenar de heridos. Lea aquí: López Obrador dialogará con Lula y Petro sobre la situación en Venezuela
Esa escuela, donde se había instalado un hospital de campaña, albergaba a más de 4.000 personas desplazadas de otras áreas del enclave.
Ante la devastación causada por la ofensiva israelí y las constantes órdenes de evacuación del Ejército, muchos palestinos se han quedado sin hogar y buscan refugio en las escuelas y hospitales que aún permanecen en pie.
Este jueves se cumplen 300 días de conflicto, que ha dejado la Franja de Gaza devastada, con 39.480 muertos y más de 91.000 heridos, mientras la crisis humanitaria sigue empeorando.
A este número de muertos y heridos se suman unos 10.000 desaparecidos bajo los escombros y 1,9 millones de desplazados -casi la totalidad de la población gazatí- que sobreviven en medio de una destrucción generalizada, el colapso de los hospitales, la amenaza de hambruna y la escasez de agua potable, medicinas y electricidad.
Mientras tanto, las negociaciones para un alto el fuego se han enfriado debido al aumento de tensiones en Oriente Medio, especialmente por los recientes asesinatos del líder militar de Hamás en Gaza, Mohamed Deif, y del jefe militar del grupo chií Hizbulá en Líbano, en ataques israelíes.
Además, Ismail Haniyeh, líder político de Hamás, fue asesinado el miércoles en un ataque en Teherán, que Irán atribuye a las fuerzas israelíes.

