Con Kamala Harris definida como la candidata demócrata, la campaña electoral en Estados Unidos ya entró en curso, pero un escándalo podría afectar el envión de la vicepresidenta. Tras rumores, su esposo, Doug Emhoff, ha tenido que confesar una infidelidad y embarazo, lo cual ha generado gran preocupación en el bando de Harris. Lea aquí: Este es el número de personas detenidas en protestas contra Maduro
Según el New York Post, la noticia está causando revuelo en el entorno de la candidata. Aunque el hecho no involucra directamente a Harris, aún no está claro cuál será su impacto en la campaña. Emhoff admitió el sábado a CNN haber engañado a su primera esposa, de nombre Kerstin, después de un informe explosivo que afirmaba que una vez dejó embarazada a la niñera de la familia. Un amigo cercano a la niñera le dijo a The Daily Mail que ella “no se quedó con el bebé”, mientras que otras fuentes le dijeron a The Post que nunca estuvo embarazada.
Emhoff reconoció haber cometido la infidelidad, pero no nombró a la niñera ni el supuesto embarazo. “Durante mi primer matrimonio, Kerstin y yo pasamos por momentos difíciles debido a mis acciones. Asumí la responsabilidad y, en los años posteriores, resolvimos las cosas como familia y salimos fortalecidos del otro lado”, declaró Emhoff. El productor de cine y su exesposa se divorciaron en 2009 después de que ella aparentemente descubriera el romance. Lea aquí: Chavistas no se quedan atrás y marchan en apoyo a la reelección de Maduro
Emhoff le contó a Harris sobre el asunto mucho antes de que se casaran y la relación con Kerstin terminó antes de que Emhoff comenzara a salir con Harris, dijo a CNN una fuente familiarizada con las conversaciones.
Este escándalo pone a prueba la fortaleza de la campaña de Harris, quien hasta ahora ha mantenido un perfil limpio en su vida personal. Mientras los votantes y el público observan de cerca cómo se desarrolla esta situación, queda por ver si esto afectará significativamente su camino hacia la Casa Blanca.

