Nicolás Maduro, acusó el pasado martes a la aplicación de mensajería estadounidense de haber entregado “toda la base de datos” del país caribeño a la oposición, incluyendo información sobre contactos y preferencias.
“WhatsApp entregó a los terroristas venezolanos, a la diabla esta “demonia” Machado, terrorista y asesina, prófuga de la Justicia, y al criminal de guerra Edmundo González Urrutia y a sus comanditos (...) toda la base de datos de Venezuela, quien eres tú, tu familia, tus amigos, de qué hablas, de qué no hablas, qué videos compartes, cuáles son tus gustos, etcétera”, aseguró Maduro.
Aquellos “comanditos” a los que se refiere el mandatario son grupos de organización ciudadana formados durante la campaña electoral de González Urrutia, candidato de la principal coalición opositora, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD). Le puede interesar: Oposición en Venezuela convoca una protesta mundial el sábado 17 de agosto

Desde la semana pasada, Maduro ha encabezado una campaña en contra de redes sociales y aplicaciones como WhatsApp, alegando que están siendo utilizadas en el país para amenazar a militares, policías y líderes comunitarios. El mandatario ha instado repetidamente a la población a eliminar la aplicación y este martes pidió que este proceso se “acelere”, aunque no presentó pruebas de sus afirmaciones.
“Tenemos que ir al punto de liberar WhatsApp de nuestras vidas”, declaró el mandatario en un encuentro con jóvenes transmitido por el canal estatal VTV, donde también sostuvo que esta aplicación “está en manos del imperialismo tecnológico, enemigos de Venezuela y de la humanidad”.
El pasado jueves, el dirigente venezolano habría ordenado suspender la red social X durante 10 días, tras denuncias surgidas después de las elecciones presidenciales del 28 de julio, en las que, según el ente electoral, resultó vencedor. Este resultado fue rechazado por la oposición y diversos países pertenecientes a la comunidad internacional, que lo acusaron de cometer “fraude”. Le puede interesar: Nicolás Maduro: “No le vamos a entregar a esta oligarquía fascista el poder político”
Fuentes estatales informaron que, desde el 29 de julio, más de 2.400 personas han sido detenidas, tanto en manifestaciones como en operativos policiales. Además, 25 personas han muerto en hechos violentos que el Gobierno atribuye a la oposición, mientras que el antichavismo responsabiliza a las fuerzas de seguridad del Estado, actuando bajo órdenes superiores. Estas protestas, que se han multiplicado en el país, han sido tachadas por el Gobierno como “criminales” y “terroristas”.

