La vicepresidenta demócrata Kamala Harris y el exmandatario republicano Donald Trump protagonizaron este martes un encendido debate como candidatos presidenciales de Estados Unidos, abordando temas candentes como el racismo, la migración, la guerra en Gaza e incluso el ataque al Capitolio del 6 de enero.
Este primer choque televisado, transmitido por ABC desde Filadelfia, no tardó en calentarse tras un breve apretón de manos entre ambos contendientes. Lea más aquí: Debate presidencial entre Trump y Harris: tensión y ataques personales

1. La crisis de Trump
Desde el inicio del debate, Harris no perdió tiempo en responsabilizar a Trump por las crisis que enfrentó su administración. “Nos dejó el peor desempleo desde la Gran Depresión, la peor crisis sanitaria en un siglo y el peor ataque a nuestra democracia desde la Guerra Civil”, afirmó Harris, subrayando los logros de la actual administración para reparar los daños de su predecesor.

2. La guerra en Gaza
La guerra en Gaza fue otro punto de choque. Harris instó a un alto el fuego inmediato y condenó la pérdida de vidas inocentes, mientras Trump la acusó de ser débil en su postura hacia Israel, sugiriendo que bajo su mandato, el país desaparecería. “Ella odia a Israel”, afirmó Trump, repitiendo varias veces que la nación no sobreviviría si Harris llegara a la presidencia. Le puede interesar: Arrancó el debate entre Donald Trump y Kamala Harris en EE.UU.

3. El aborto y problemas legales de Trump
A lo largo del debate, la vicepresidenta mantuvo a Trump en constante defensa, atacando su postura sobre el aborto, su capacidad para gobernar y sus problemas legales. Aunque Trump intentó contrarrestar con ataques personales y declaraciones polémicas, Harris se mostró imperturbable, respondiendo con gestos expresivos y evitando caer en sus provocaciones.

Uno de los momentos más destacados fue cuando Harris ironizó sobre los mítines de campaña de Trump, sugiriendo que la gente se va temprano “por cansancio y aburrimiento”. El expresidente respondió con firmeza, afirmando que sus mítines “son los más grandes e increíbles de la historia política”. Lea más del mundo aquí: Cancelan vuelos en aeropuerto de Kenia por huelga de trabajadores
4. Las burlas
Otro punto álgido fue cuando Harris afirmó que líderes internacionales ven a Trump como un blanco fácil de manipular. “He hablado con líderes militares y todos coinciden en que es una vergüenza”, dijo, acusando a Trump de ser un peón en manos de dictadores que lo manejan con halagos.
5. La guerra en Ucrania
Durante el debate presidencial del martes, el expresidente Donald Trump se mostró enfático en su deseo de poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania, pero evitó en dos ocasiones responder directamente si apoya una victoria ucraniana, a pesar de que Ucrania es un aliado clave de Estados Unidos.
En un momento crucial del debate, el moderador David Muir de ABC News planteó una pregunta clara a Trump: “¿Quiere usted que Ucrania gane esta guerra?”. Trump, en lugar de ofrecer una respuesta directa, optó por evadir la cuestión y reiterar su deseo de detener el conflicto. “Quiero que la guerra se pare. Quiero salvar vidas”, afirmó el exmandatario, aunque también señaló, de forma inexacta, que “millones” de personas han muerto desde el inicio de la invasión rusa, mientras que cifras oficiales de la ONU confirman 11,700 muertes de civiles hasta la fecha. Más sobre Ucrania: La ONU teme por otro invierno en Ucrania en el contexto de la guerra con Rusia

El moderador insistió, preguntando si sería beneficioso para Estados Unidos que Ucrania gane la guerra, pero Trump continuó evitando un apoyo claro. “Creo que terminar esta guerra y hacerlo rápido va en el mejor interés de Estados Unidos”, fue su respuesta, sin mostrar una postura explícita sobre el resultado del conflicto.
Apoyo de Taylor Swift a Kamala Harris
En un impulso a la campaña de Harris, la superestrella del pop Taylor Swift mostró su apoyo en Instagram, llamando a votar por Harris y su compañero de fórmula, Tim Walz. Este respaldo de Swift, con su enorme base de seguidores, fue recibido con entusiasmo por el equipo de campaña de la vicepresidenta.

Tras el debate, el equipo de Harris desafió públicamente a Trump a un segundo encuentro televisivo, cuestionando si el expresidente estaría dispuesto a repetir el enfrentamiento.
