En un nuevo episodio de violencia que sacude el sistema penitenciario de Ecuador, María Daniela Icaza, directora de la Penitenciaría del Litoral, fue asesinada en un atentado este jueves por la tarde. El hecho ocurrió en la carretera que conecta Daule con Guayaquil, según informó el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI), la agencia penitenciaria ecuatoriana.
El ataque, que dejó también a un funcionario de prisiones herido, sucedió aproximadamente a las 18:00 hora local, cuando hombres armados interceptaron el vehículo en el que Icaza se trasladaba. La directora de la cárcel más grande del país fue atacada mientras se dirigía al Hospital del Guasmo Sur, en el sur de Guayaquil. Lea: Condenan a 34 años de cárcel en Ecuador a dos acusados del asesinato de Fernando Villavicencio

Medios locales reportan que Icaza iba como pasajera en el asiento del copiloto cuando fue sorprendida por los atacantes, quienes dispararon en múltiples ocasiones contra el vehículo. Inicialmente, la funcionaria fue trasladada con vida al hospital, pero, lamentablemente, falleció poco después a causa de la gravedad de las heridas.
Este asesinato ocurre apenas nueve días después del homicidio de Álex Guevara, director de la cárcel de Lago Agrio, ubicada en la provincia amazónica de Sucumbíos, lo que evidencia un preocupante patrón de violencia dirigido contra las máximas autoridades penitenciarias del país. Lea también: Asesinan a tiros en Ecuador a un funcionario de la Fiscalía
La Penitenciaría del Litoral, oficialmente conocida como Centro de Privación de Libertad Masculino Guayas Número 1, alberga a más de 6.000 internos. Esta cárcel ha sido el escenario de algunos de los enfrentamientos más violentos entre bandas criminales que operan dentro del sistema penitenciario ecuatoriano. Entre 2021 y 2023, se registraron masacres que dejaron cientos de muertos, hasta que, a principios de este año, el gobierno del presidente Daniel Noboa ordenó la intervención militar en estos centros como parte de una política de militarización penitenciaria.
El ataque a Icaza es el último de una serie de actos violentos que golpean a Ecuador, un país que en los últimos años ha experimentado un preocupante aumento en su tasa de homicidios. En 2023, se registraron 47,2 asesinatos por cada 100.000 habitantes, convirtiendo a la nación en una de las más violentas de América Latina. Este incremento de la violencia se atribuye en gran medida al crimen organizado, que ha extendido su influencia tanto dentro como fuera de las prisiones.
La Penitenciaría del Litoral, parte del complejo penitenciario de Guayaquil, ha sido escenario de violentas disputas entre grupos criminales que buscan controlar el tráfico de drogas y otras actividades ilícitas dentro de las instalaciones. A pesar de las medidas de seguridad implementadas, los asesinatos de funcionarios y la violencia generalizada dentro de las cárceles continúan siendo un problema crítico para las autoridades. Le puede interesar: Video: hombre atropelló a un adulto mayor, movió su cadáver y se escapó
En respuesta al incremento de los crímenes y la inseguridad, el gobierno de Noboa declaró un estado de excepción y calificó la situación como un “conflicto armado interno”. Estas medidas incluyen la intervención militar en las prisiones y el refuerzo de las operaciones de seguridad en las zonas más afectadas por la criminalidad.
Este ataque ha generado conmoción en Ecuador, donde la violencia ha afectado no solo a directores de prisiones, sino también a funcionarios municipales y nacionales. La muerte de Icaza se suma a una larga lista de víctimas que incluye a alcaldes y autoridades, e incluso al excandidato presidencial Fernando Villavicencio, asesinado en el marco de las elecciones de este año.
Las autoridades aún no han proporcionado información adicional sobre los posibles responsables del ataque, mientras que el funcionario herido continúa recibiendo atención médica. El gobierno y las fuerzas de seguridad están bajo presión para dar respuesta a la escalada de violencia y brindar justicia a las víctimas de estos actos delictivos.

