Las tensiones entre Israel y el grupo militante Hezbolá se intensificaron este fin de semana, luego de que ambas partes intercambiaran ataques en medio de una creciente preocupación por una posible escalada bélica a gran escala en la región. La situación se agravó después de que Israel realizara varios ataques aéreos en el Líbano, a lo que Hezbolá respondió lanzando más de 100 cohetes y drones hacia territorio israelí.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se pronunció ante los ataques y dejó claro que su gobierno no cederá ante la amenaza de la milicia libanesa, afirmando que tomará “cualquier medida necesaria” para neutralizarla. Aunque no mencionó directamente el ataque de Hezbolá que activó las sirenas antiaéreas en el norte de Israel, el mandatario subrayó que Israel propinó al grupo militante “una serie de golpes” inesperados, y advirtió: “Si Hezbolá no entendió el mensaje, les aseguro que lo entenderán”. Lea aquí: Aumentan los muertos en Líbano por fuertes bombardeos de Israel
Te puede interesar:
Fracasa reunión de Donald Trump sobre Irán: no hubo acuerdo en la Casa Blanca
Los ataques de Hezbolá afectaron principalmente zonas del norte de Israel, incluyendo una ciudad al norte de Haifa, donde un misil impactó directamente en un edificio civil. Aunque la mayoría de los proyectiles fueron interceptados por las defensas aéreas israelíes, las autoridades decidieron imponer restricciones a reuniones públicas en áreas sensibles como los Altos del Golán y Galilea.
Según fuentes militares, Hezbolá habría evitado ataques en grandes ciudades como Tel Aviv, lo que algunos analistas interpretan como un intento de no desencadenar una respuesta más severa de Israel.
Por otro lado, en Líbano, los ataques aéreos israelíes cobraron la vida de al menos 45 personas, incluidos varios comandantes de alto rango de Hezbolá. Entre las víctimas se confirmó la muerte de Ibrahim Aqeel, un comandante buscado por Estados Unidos por su participación en los atentados de Beirut en 1983, que dejaron más de 350 muertos. Estos ataques han saturado los hospitales en Beirut, dejando un panorama desolador en el país. Le puede interesar: Israel bombardeó masivamente a Hezbolá en el sur de Líbano
El conflicto no se limita a la frontera entre Israel y Líbano. Durante el fin de semana, el ejército israelí interceptó un ataque proveniente de Irak, lanzado por un grupo respaldado por Irán. Además, en Gaza, siete personas murieron tras un ataque israelí a un edificio escolar que servía de refugio para desplazados. El ejército israelí aseguró que el ataque iba dirigido a militantes de Hamas que operaban desde la escuela y que tomaron “numerosas medidas” para minimizar el daño a los civiles.
Mientras tanto, en Cisjordania, Israel cerró temporalmente las oficinas de la cadena Al Jazeera, argumentando que la cobertura de la cadena contribuye a la incitación. La medida ha sido criticada por organizaciones defensoras de la libertad de prensa.
Los últimos eventos han intensificado los temores de un conflicto regional de mayor escala, mientras la comunidad internacional observa de cerca el desarrollo de los hechos.