El Ejército israelí informó este viernes que ha abatido a unos 100 combatientes del grupo chií Hizbulá en el sur del Líbano durante las últimas 24 horas, según recoge el diario The Times of Israel. Los milicianos proiraníes han perdido la vida tanto por los constantes bombardeos israelíes en la región como por enfrentamientos directos en tierra, a medida que el conflicto en la frontera libanesa sigue intensificándose.
En paralelo, el Ejército de Israel ordenó la evacuación de 36 aldeas que se han convertido en objetivos de los ataques aéreos, en una ofensiva que sigue ampliándose en medio de la tensión regional. Un comunicado posterior de las fuerzas armadas israelíes confirmó que, desde el inicio de la operación terrestre, al menos 250 milicianos de Hizbulá han sido abatidos y más de 2.000 objetivos militares atacados. Lea aquí: Crisis en Gaza: más de 41.700 muertos tras intensos ataques israelíes
Te puede interesar:
La caída del jefe del Tren de Aragua: así fue la operación de EE. UU. que lo abatió
Las operaciones en el sur del Líbano, que comenzaron a primera hora del martes con incursiones “limitadas” de tropas israelíes, ya han dejado también un saldo de nueve soldados israelíes muertos. Según el Ejército, estas operaciones son dirigidas por la 36ª División y ejecutadas por la 188ª Brigada Acorazada, que ha llevado a cabo incursiones terrestres con el objetivo de neutralizar infraestructuras de Hizbulá incrustadas en aldeas civiles.
Durante estas incursiones, las tropas israelíes han reportado el hallazgo de importantes arsenales de municiones, lanzacohetes y misiles antitanque en una vivienda civil, donde también se descubrió un retrato del líder de Hizbulá, Hasán Nasrala, junto a una cama. Este tipo de hallazgos refuerza la versión israelí de que el grupo utiliza áreas residenciales para almacenar armamento.
El conflicto entre Israel y Hizbulá, que se desató en el marco de la guerra en la Franja de Gaza en octubre de 2023, ha escalado de manera significativa en las últimas semanas. La violencia alcanzó un nuevo punto álgido hace diez días, cuando las fuerzas israelíes intensificaron su campaña de bombardeos sobre el sur del Líbano, arrasando pueblos enteros y destruyendo infraestructuras clave del grupo chií.
Uno de los momentos más significativos de este conflicto fue la muerte del líder de Hizbulá en un bombardeo israelí en Beirut el pasado viernes, lo que provocó una rápida respuesta por parte de Irán. Teherán lanzó 180 misiles balísticos contra Israel, también en represalia por la muerte de Ismail Haniyeh, el líder político de Hamás, en un ataque previo en Teherán. Le puede interesar: Israel bombardeó la oficina de medios de Hizbulá en Beirut
En la madrugada de este viernes, la aviación israelí continuó su ofensiva, bombardeando múltiples objetivos en los suburbios meridionales de Beirut, conocidos como Dahye. La intensidad de los ataques fue tal que varios edificios colapsaron, y la prensa hebrea informó que uno de los blancos habría sido Hashem Safi al Din, posible sucesor al liderazgo de Hizbulá.
Los ataques aéreos sobre Dahye, que han sido una constante desde el inicio de las hostilidades, han dejado una devastación generalizada.
A medida que el conflicto continúa, las hostilidades entre Israel y Hizbulá siguen alimentando una espiral de violencia en la región, con consecuencias cada vez más graves para la población civil.