La violencia en el Líbano sigue intensificándose, con un saldo devastador en las últimas 24 horas: 19 personas han muerto y al menos 118 han resultado heridas en ataques aéreos israelíes. Desde el inicio del conflicto entre Israel y el grupo chií Hizbulá hace más de un año, la cifra de fallecidos asciende ya a 2.593, según un reciente informe de la Presidencia del Consejo de Ministros libanés.
Los bombardeos israelíes han sido particularmente intensos en el sur del Líbano y en el distrito de Nabatiye, áreas que han soportado el mayor impacto de la campaña aérea iniciada el pasado 23 de septiembre. Según el informe oficial, solo en las últimas 24 horas, la fuerza aérea israelí ha lanzado 111 bombardeos, elevando el número total a más de 10.960 desde el inicio de las hostilidades. Lea aquí: ¿Israel y Hamás retomarán negociaciones para una tregua en Gaza?

El conflicto entre Israel y Hizbulá se ha prolongado durante más de un año, con ambos bandos sufriendo pérdidas considerables. Mientras Israel justifica los ataques como una respuesta a las provocaciones de Hizbulá, el Líbano enfrenta una situación humanitaria cada vez más crítica. La población civil, atrapada en medio de la violencia, ha sido desplazada en masa.
El informe gubernamental destaca que 191.692 personas, distribuidas en 44.319 familias, se han refugiado en los 1.096 albergues habilitados en el país, de los cuales el 85% ya ha alcanzado su capacidad máxima. Las autoridades libanesas estiman que más de 1,2 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares desde que estallaron los enfrentamientos, aunque muchos han optado por buscar refugio fuera del país, o se han alojado en viviendas de alquiler, hoteles o con familiares y amigos.

En medio de la crisis, el Líbano ha recibido apoyo internacional. La conferencia celebrada este jueves en París a favor de los desplazados libaneses logró recaudar promesas de 800 millones de dólares en ayuda humanitaria y otros 200 millones para las Fuerzas Armadas del país, que hasta el momento no participa en los enfrentamientos con Israel. Sin embargo, la magnitud del conflicto y la creciente presión sobre los servicios básicos en el Líbano hacen que esta ayuda sea solo una medida temporal ante la necesidad de una solución más amplia y duradera. Le puede interesar:
Mientras tanto, la situación humanitaria se deteriora cada día más. Las cifras de desplazados, muertos y heridos continúan creciendo, mientras los ataques no muestran señales de detenerse. Con miles de personas desplazadas y la infraestructura del país cada vez más afectada, el futuro del Líbano sigue siendo incierto, mientras la comunidad internacional observa con preocupación.

