El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, y el ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, reiteraron este viernes 25 de octubre su compromiso con una salida diplomática ante la creciente tensión entre Líbano e Israel. Ambos líderes han acordado intensificar la ayuda humanitaria y militar en Líbano, con especial atención a los desplazados por el conflicto y el apoyo a las Fuerzas Armadas Libanesas, según informó el portavoz de Blinken, Matthew Miller, en su cuenta en X.
“El secretario Blinken ha hablado con el ministro de Asuntos Exteriores Barrot sobre los esfuerzos para movilizar ayuda humanitaria para los desplazados por los combates en Líbano y reforzar la asistencia a las Fuerzas Armadas Libanesas”, publicó Miller, subrayando que ambos funcionarios coincidieron en la urgencia de alcanzar una “solución diplomática a lo largo de la Línea Azul”, la frontera entre Israel y Líbano. Lea aquí: Millones de personas votaron de manera anticipada en Estados Unidos
La conversación entre Blinken y Barrot tuvo lugar un día después de que Francia acogiera una conferencia internacional en apoyo de Líbano, en la que diversos países y organismos de la ONU se comprometieron a destinar más de 800 millones de dólares para responder a la crisis humanitaria en el país. Durante el encuentro, se anunciaron también 200 millones de dólares adicionales para apoyar a las fuerzas de seguridad libanesas en medio de un contexto de creciente violencia en la región.
Francia ha asumido un papel destacado en esta crisis, comprometiéndose a aportar 100 millones de euros y 100 toneladas de suministros humanitarios, orientados a cubrir necesidades urgentes de los desplazados en áreas como salud, alimentación, agua potable, higiene y educación. La medida forma parte de una “respuesta humanitaria masiva” destinada a aliviar la situación de miles de personas afectadas por la violencia.
Según informes del Gobierno libanés, más de 500.000 personas han abandonado Líbano hacia Siria a raíz del recrudecimiento de hostilidades entre las Fuerzas de Defensa de Israel y la milicia chií Hezbolá. El conflicto se ha intensificado desde el 1 de octubre, cuando Israel lanzó una nueva ofensiva terrestre en Líbano tras semanas de bombardeos y ataques en la frontera.
Según fuentes oficiales, el saldo de las operaciones israelíes hasta ahora es de cerca de 2.600 muertos y más de 12.200 heridos en Líbano, como resultado de los ataques de represalia de Israel ante el lanzamiento de proyectiles desde territorio libanés en apoyo a grupos palestinos.
Mientras el conflicto entre Israel y Hezbolá se agrava, la comunidad internacional observa con preocupación el deterioro de la situación humanitaria en Líbano. Estados Unidos y Francia continúan promoviendo una vía diplomática, al tiempo que fortalecen su asistencia para mitigar el impacto de esta crisis en la población libanesa y en la estabilidad de la región.

