La Iglesia Católica debe mejorar su transparencia y acelerar los procesos judiciales en casos de abuso, según el primer informe anual de la Comisión para la Protección de los Menores, creada por el papa Francisco. Este documento, presentado este martes, insta a facilitar el acceso de las víctimas a la información necesaria para enfrentar “la opacidad” y propone “agilizar y acelerar los procesos de dimisión” de los responsables eclesiásticos implicados.
El informe, basado en un análisis de veinte países y varias congregaciones religiosas, destaca la necesidad de que las víctimas puedan acceder fácilmente a cualquier información que les concierna. Además, aboga por estudiar políticas de indemnización y recomienda una gestión más eficaz en la Curia Romana, apuntando a la necesidad de clarificar las competencias de los distintos dicasterios para tratar cada caso de manera rápida y rigurosa. Lea aquí: Sistema electoral de EE.UU. es “arcaico”, afirma canciller de Venezuela
La Pontificia Comisión, establecida en 2014, ha presentado este documento como parte de un esfuerzo continuo de la Iglesia para abordar los casos de abuso que han afectado su imagen global. Este informe, denominado “Informe Anual sobre las Políticas y Procedimientos de Tutela en la Iglesia”, analiza la situación en países cuyos obispados visitaron Roma en 2023 como parte de la visita ‘ad limina’, entre ellos Colombia y México.
Entre sus hallazgos, el informe advierte que los procesos civiles y canónicos son percibidos como lentos y a menudo traumáticos para las víctimas, quienes a menudo sufren una “victimización continua”. La Comisión subraya que la justicia no debe implicar un trauma adicional y recomienda que se aceleren estos procedimientos para evitar nuevos sufrimientos a los afectados.

El documento revisa también las políticas implementadas por los últimos tres papas, desde Juan Pablo II hasta las más recientes de Francisco, incluida la obligación de denuncia establecida en el motu proprio ‘Vos estis lux mundi’ de 2023. Analiza, asimismo, instituciones clave del Vaticano, señalando desafíos para el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, que gestiona los juicios canónicos por estos delitos, e insiste en la necesidad de evitar procesos excesivamente largos y garantizar recursos adecuados tanto a nivel central como local. Le puede interesar: El presidente Biden acude a votar anticipadamente en Delaware
El informe también llama a la transparencia en la comunicación interna del Dicasterio con las autoridades locales, sugiriendo la posibilidad de explorar nuevas medidas para ofrecer mayor claridad en las acciones disciplinarias futuras, y subraya que la eficacia y la claridad son esenciales para restaurar la confianza en la institución.

