Japón, Estados Unidos y Corea del Sur comenzaron este miércoles ejercicios militares conjuntos en respuesta a las crecientes tensiones en Asia-Pacífico y al reciente acercamiento estratégico entre Corea del Norte y Rusia, que incluye el envío de soldados norcoreanos al frente ucraniano junto a las fuerzas rusas. Le puede interesar: Ucrania: 50.000 soldados rusos y norcoreanos entran en combate en Kursk
El Ministerio de Defensa japonés informó que las Fuerzas de Autodefensa de Japón se han unido a los ejércitos surcoreano y estadounidense en el Mar de China Oriental para la segunda ronda del ejercicio trilateral “Freedom Edge”.

Estas maniobras, que durarán tres días y se desarrollan en aguas internacionales alrededor de la isla surcoreana de Jeju, surgen de un acuerdo entre los líderes de las tres naciones firmado en 2023 y siguen al ejercicio inaugural celebrado en junio de este año.
De acuerdo con el Estado Mayor surcoreano, el “Freedom Edge” desplegará buques y aviones de los tres países, incluidos el portaaviones USS George Washington de la Armada estadounidense, el destructor ROKS Seoae Ryu Seong-ryong de Corea del Sur y el destructor JS Haguro de Japón, que entrenarán en interceptación de misiles balísticos, defensa submarina y combate aéreo.
El Ministerio de Defensa japonés señaló que el objetivo es “demostrar la firme voluntad de Japón, Estados Unidos y Corea del Sur de promover la interoperabilidad y proteger la libertad para la paz y la estabilidad del Indopacífico, incluida la península de Corea”.
En respuesta a la primera ronda del ejercicio en junio, Corea del Norte advirtió que “los actos provocativos” podrían tener “consecuencias fatales”. Pionyang, que en octubre lanzó un misil balístico intercontinental (ICBM) hacia el mar de Japón, ha reafirmado su asociación estratégica con Rusia, la cual incluye una cláusula de defensa mutua.
En agosto, Pekín incursionó por primera vez en el espacio aéreo de Japón, lo que llevó a las Fuerzas Aéreas de Autodefensa japonesas a responder con maniobras de despegue rápido, conocidas como “scramble”. Además, la creciente alianza entre China y Rusia tras la invasión de Ucrania ha afectado las relaciones entre Pekín y Tokio.
La intensificación de las actividades militares chinas en torno a las islas japonesas, en muchos casos a través de ejercicios conjuntos con Moscú, ha sido motivo de constantes protestas por parte del gobierno japonés. Le puede interesar: Blinken promete fuerte respuesta a combate de norcoreanos en Ucrania

