El presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, enfrenta una investigación policial por sospechas de traición tras haber declarado la ley marcial el pasado martes. La medida, que generó tensiones tanto en el ámbito político como social, se suma a una moción de destitución impulsada por la oposición, que se votará este sábado en la Asamblea Nacional.
El mismo jueves, Yoon aceptó la dimisión del ministro de Defensa, Kim Yong-hyun, señalado como responsable del despliegue de tropas en la sede parlamentaria tras la declaración de la ley marcial. Este despliegue provocó un bloqueo de los legisladores en la Asamblea Nacional, lo que exacerbó las protestas ciudadanas y la indignación pública. Lea aquí: Corea del Sur: oposición inicia el proceso de juicio político al presidente
La población surcoreana ha intensificado las movilizaciones exigiendo la renuncia de Yoon, mientras sindicatos convocan huelgas generales indefinidas hasta lograr su dimisión.
La Policía Nacional de Corea del Sur ha abierto una investigación a Yoon y altos funcionarios de su gobierno, incluyendo al exministro de Defensa Kim Yong-hyun, el jefe del Estado Mayor del Ejército, general Park An-su, y el ministro del Interior, Lee Sang-min. Las acusaciones, presentadas por el partido opositor Rebuilding Korea Party y un grupo de activistas, incluyen cargos de traición y otras infracciones relacionadas con la aplicación y revocación de la ley marcial.
La investigación está a cargo del equipo de Seguridad de la Oficina Nacional de Investigación de la Policía, según detalló un portavoz oficial.

La ley marcial fue decretada por Yoon bajo el argumento de que la oposición llevaba a cabo “actos antiestatales” con sus políticas, calificándolas de “pronorcoreanas”. Sin embargo, la medida fue revocada por la propia Asamblea Nacional apenas seis horas después, lo que obligó al presidente a anularla.
Kim Yong-hyun, considerado cercano al mandatario, dimitió tras asumir su responsabilidad en el despliegue de tropas en el parlamento. Esta acción ha sido ampliamente criticada como un intento de frenar a la oposición, lo que ha avivado las tensiones políticas y sociales. Le puede interesar: Video: manifestantes y fuerzas militares se enfrentan en Corea del Sur
El Partido Democrático (PD), principal formación opositora, anunció que someterá este sábado a votación una moción para destituir a Yoon. Para que prospere, se necesitan dos tercios de los votos en la Asamblea Nacional. Dado que el PD tiene mayoría con 192 escaños, requerirán al menos ocho votos adicionales de los parlamentarios del Partido del Poder Popular (PPP), al que pertenece el presidente.
El líder del PPP, Han Dong-hoon, ha criticado la ley marcial como “inconstitucional” y ha instado a Yoon a abandonar el partido, aunque también busca evitar que la moción prospere.
De ser aprobada, Yoon quedaría inhabilitado y el primer ministro, Han Duck-soo, asumiría interinamente las funciones presidenciales. Posteriormente, el Tribunal Constitucional tendría hasta 180 días para decidir si el mandatario violó o no la Constitución al declarar la ley marcial.


