En las últimas 24 horas, al menos 30 palestinos han muerto como resultado de los ataques aéreos israelíes en la Franja de Gaza, lo que eleva a más de 45.500 el total de muertos desde el inicio del conflicto hace casi 15 meses. Este nuevo saldo de víctimas se enmarca en una serie de ataques israelíes que han afectado principalmente a áreas residenciales y hospitales, causando un creciente número de muertos y heridos.
El Ministerio de Salud de Gaza, bajo control de Hamás, informó que “la ocupación israelí comete 3 masacres contra familias en la Franja de Gaza”, especificando que, además de los 30 muertos, 99 personas más resultaron heridas en las últimas 24 horas. El mismo informe detalló que el número total de heridos asciende a 108.189, con muchos de ellos bajo los escombros o atrapados en zonas de difícil acceso debido a los daños en la infraestructura y la intensificación de los combates. A la cifra de fallecidos se suman más de 11.000 personas desaparecidas, cuya suerte se desconoce, y cuyos cuerpos podrían estar bajo las ruinas de edificios destruidos. Lea: Bombardeos israelíes en Yemen: Hutíes denuncian “crimen sionista”
La situación en Gaza continúa siendo extremadamente crítica. Los equipos de rescate se enfrentan a serias dificultades para llegar a las víctimas atrapadas, debido tanto a los bombardeos continuos como al bloqueo de las fuerzas israelíes que impiden el acceso a ciertas áreas del enclave. Además, el Ministerio de Salud señala que los informes disponibles no incluyen los muertos ocurridos en las últimas horas ni los afectados en el norte de Gaza, donde la comunicación y los esfuerzos de rescate se han visto severamente limitados.

Uno de los incidentes más trágicos ocurrió en el hospital Al Wafa, en la Ciudad de Gaza, donde un bombardeo israelí dejó al menos siete muertos. El Ejército israelí confirmó el ataque y justificó su acción argumentando que el hospital había sido utilizado como refugio por milicianos de Hamás. Según las fuerzas armadas israelíes, “el Al Wafa ya no está siendo utilizado como hospital”, y en su lugar, el edificio habría sido convertido en un centro de mando desde donde se planeaban ataques contra las tropas israelíes.
Poco antes del ataque a Al Wafa, las fuerzas israelíes bombardearon el hospital Al Ahli, uno de los pocos centros sanitarios en funcionamiento en el norte de Gaza, que había sido el refugio de muchas de las víctimas de los ataques. Al menos 13 personas más fallecieron en la jornada, según información fuentes médicas.
A lo largo de este fin de semana, las tropas israelíes también llevaron a un cabo un operativo en el hospital Kamal Adwan, en Beit Lahia, al norte de Gaza, donde arrestaron a cientos de personas, incluidos 15 presuntos milicianos de Hamás. Israel asegura que los arrestados estaban involucrados en los ataques del 7 de octubre de 2023 y en actividades relacionadas con la fabricación y uso de misiles antitanque.
Este ataque a infraestructuras civiles forma parte de una ofensiva de “tierra quemada” llevada a cabo por Israel en el norte de Gaza, que ha destruido hospitales, escuelas y edificios residenciales. A medida que la situación se agrava, miles de palestinos han sido forzados a desplazarse hacia el sur de la Franja de Gaza, buscando refugio en áreas que también se encuentran bajo amenaza constante.

