El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, juró este viernes su tercer mandato consecutivo en medio de un clima de tensión política que ha acentuado la crisis institucional en el país. En un discurso difundido a través de su cuenta de Telegram, Maduro declaró que “ha triunfado la verdad” en Venezuela, al tiempo que aseguró que el país comienza una “nueva etapa”.
El mandatario, quien asumió la presidencia para el período 2025-2031, expresó con firmeza que Venezuela se encuentra “en paz, en democracia” y que el pueblo venezolano ha logrado, según él, “triunfar en perfecta fusión popular-militar-policial”. . En este contexto, destacó la estabilidad y la vigencia de la Constitución, elementos que, según dijo, fueron ratificados por su nueva investidura.
“Hemos triunfado la paz, la estabilidad, la Constitución, la democracia y la verdad”, añadió Maduro, quien reafirmó su papel como presidente legítimo del país, pese a la controversia que rodea su toma de posesión. Lea: En Venezuela nadie quiere la intervención que pide Uribe: Nicolás Maduro
El mandatario chavista se mostró convencido de que Venezuela está encaminada a “construir la paz de los justos” ya avanzar hacia una “nueva democracia”, que calificó de “revolucionaria”. Este optimismo se produce en un escenario marcado por el rechazo tanto de la oposición como de varios sectores internacionales a su reelección, acusada de irregularidades y falta de transparencia.

En las elecciones presidenciales del pasado 28 de julio, Maduro fue proclamado vencedor por el Consejo Nacional Electoral (CNE), organismo bajo control del oficialismo. Sin embargo, los resultados de las votaciones, hasta la fecha, no han sido publicados en detalle, lo que ha alimentado las sospechas sobre la legitimidad del proceso electoral.
La coalición opositora Plataforma Unitaria Democrática (PUD) rechazó rotundamente los resultados y acusó a Maduro de haber perpetrado un “golpe de Estado”, al considerar que su verdadero ganador fue el exembajador Edmundo González Urrutia. La oposición fundamenta su denuncia en el 85,18% de las actas de votación que, según afirma, fueron reunidas por testigos y miembros de mesa.
El rechazo internacional a la reelección de Maduro también ha sido contundente. Países como Estados Unidos, miembros de la Unión Europea, así como naciones latinoamericanas como Perú y Paraguay, han calificado de ilegítimo el proceso electoral y han expresado su desaprobación hacia el tercer mandato del presidente venezolano.
Por su parte, González Urrutia, quien se autoproclama ganador de las elecciones, insistió en que Maduro “ha violentado la Constitución y la voluntad soberana de los venezolanos” y lo calificó de “autoproclamado dictador”. En sus declaraciones, subrayó que se encuentra “muy cerca” de Venezuela, “listo para el ingreso seguro”, lo que deja entrever su intención de regresar al país para continuar con la lucha política.

