El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó este jueves al piloto del helicóptero militar involucrado en la colisión con un avión comercial la noche anterior y responsabilizó del accidente a los controladores aéreos y a las políticas de diversidad impulsadas por los Gobiernos de Barack Obama (2009-2017) y Joe Biden (2021-2025).
En una comparecencia desde la Casa Blanca, apenas unas horas después del siniestro —el más grave en EE.UU. desde 2001—, Trump introdujo un tono político en sus declaraciones, adelantando conclusiones de la investigación y señalando al helicóptero como el principal responsable. Lea aquí: Error humano: posible causa del accidente aéreo en Washington
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“Había un problema con el piloto desde el punto de vista del helicóptero”, afirmó el mandatario, cuestionando la trayectoria de la aeronave y su altitud en relación con el avión comercial, a pesar de que las condiciones climáticas eran óptimas, con cielo despejado y sin fuertes vientos.
Trump, quien tiene experiencia en el negocio de la aviación privada, mencionó que posee helicópteros y conoce bien su funcionamiento.
Según el presidente, el helicóptero podría haber ejecutado “un millón de maniobras diferentes” para evitar la colisión con el avión comercial Bombardier CRJ700 de American Eagle, una filial regional de American Airlines, que transportaba 60 pasajeros y cuatro tripulantes con destino al Aeropuerto Nacional Ronald Reagan (DCA).
Por su parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que la tripulación del helicóptero militar Black Hawk, que realizaba un vuelo de entrenamiento con tres personas a bordo, era “bastante experimentada”.
Durante su discurso, Trump intentó atribuir la responsabilidad del accidente a las políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) implementadas durante las administraciones de Obama y Biden, argumentando que estas redujeron los estándares en la contratación de controladores aéreos.
“La Administración Federal de Aviación (FAA) ha estado contratando trabajadores con discapacidades intelectuales severas, problemas psiquiátricos y otras condiciones mentales y físicas bajo una iniciativa de diversidad e inclusión”, afirmó el presidente, sugiriendo que se permitió la contratación de personas con discapacidades auditivas y visuales, así como con parálisis, epilepsia y enanismo.
Según Trump, los controladores aéreos deberían ser “genios con un talento natural” en lugar de ser seleccionados mediante programas DEI, los cuales ha ordenado desmantelar desde su regreso a la Casa Blanca el 20 de enero.
A pesar de sus acusaciones, el mandatario reconoció que aún no hay evidencia que vincule directamente la colisión con estas contrataciones. “Podría ser por eso”, comentó, defendiendo sus declaraciones como “sentido común”.
En el mismo acto, Trump anunció el nombramiento inmediato de Chris Rocheleau, un veterano con 22 años de experiencia en la aviación, como nuevo administrador de la FAA. Rocheleau deberá recibir la confirmación del Senado, de mayoría republicana, antes de asumir el cargo.
Por otro lado, tanto Biden como Obama enviaron mensajes de condolencias a las familias afectadas a través de la red social X. “Estamos inmensamente agradecidos a los valientes equipos de emergencia y personal de rescate que han respondido a la tragedia”, expresó Biden en una de sus primeras declaraciones públicas desde que dejó el poder. Le puede interesar: Accidente aéreo en Washington: autoridades descartan supervivientes
Trump también informó que su Gobierno ha estado en contacto con Rusia para coordinar la repatriación de víctimas mortales rusas, entre las que se encuentra Inna Voliánskaya, una exmedallista de bronce en patinaje en parejas en los campeonatos de la Unión Soviética, según reportó la agencia estatal rusa TASS.
Además de estadounidenses y rusos, se confirmó la presencia de víctimas de otras nacionalidades, aunque las autoridades darán más detalles próximamente.
Las autoridades descartaron la posibilidad de supervivientes y confirmaron que los equipos de rescate, que trabajaron durante toda la noche en las frías aguas del río Potomac, han recuperado 28 cuerpos: uno del helicóptero y 27 del avión.
El Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington, donde debía aterrizar el vuelo procedente de Wichita (Kansas), cerró temporalmente tras el accidente, pero reabrió este jueves a las 11:00 hora local.