La ciudad de La Plata, Argentina, está sumida en el dolor y la indignación tras la muerte de Kim Gómez, una niña de 7 años que fue arrastrada por más de 15 cuadras durante un robo de automóvil. El crimen, que ocurrió la noche del martes, ha provocado una ola de reclamos de justicia en la comunidad y ha reavivado el debate sobre la seguridad y las leyes de imputabilidad en el país.
El suceso tuvo lugar en la intersección de las avenidas 72 y 25, cuando la madre de Kim esperaba el cambio de semáforo. En ese momento, dos adolescentes de 14 y 17 años, armados, abordaron el vehículo, un Fiat Palio rojo, y obligaron a la madre a descender del mismo. Sin darse cuenta de que la niña seguía en el asiento trasero, los delincuentes emprendieron la fuga. Lea: Niño de 5 años cayó del piso 25 de un edificio y murió
Según los testimonios de los testigos, tras recorrer algunos metros, los delincuentes notaron la presencia de Kim en el auto e intentaron expulsarla por la ventanilla. Sin embargo, la niña quedó atrapada por el cinturón de seguridad, lo que provocó que fuera arrastrada a alta velocidad por más de 15 cuadras. Los vecinos que presenciaron la escena intentaron detener a los ladrones, pero estos hicieron caso omiso a los gritos de auxilio.
La persecución culminó cuando los delincuentes perdieron el control del vehículo y chocaron contra un poste de luz. En medio del caos, abandonaron el automóvil en una zanja y huyeron a pie, dejando atrás a la niña, que ya había fallecido debido a las graves heridas sufridas al ser arrastrada por el asfalto.
Horas después, las autoridades lograron capturar a los responsables. El joven de 17 años fue hallado en la casa de su abuela, mientras que el menor de 14 años fue entregado por su propio padre a la policía.
Este crimen ha desatado una ola de indignación en La Plata, y miles de ciudadanos han salido a las calles a exigir justicia y a pedir mayor firmeza en las penas para los delincuentes juveniles. “Esto no puede quedar impune. Es una tragedia que nunca debió ocurrir”, expresó un allegado de la familia de Kim, reflejando el profundo dolor y la impotencia que ha causado este caso.
La muerte de Kim Gómez ha reavivado el debate sobre la seguridad y la edad de imputabilidad en Argentina, donde la legislación establece que los menores de 16 años no pueden ser juzgados como adultos, salvo en casos de delitos graves. Este hecho ha generado una creciente preocupación sobre la necesidad de revisar las leyes y endurecer las penas para los menores que cometen crímenes graves.
Mientras tanto, la Fiscalía de Menores ha iniciado una investigación para determinar la responsabilidad de los adolescentes y definir las medidas legales que enfrentarán. La familia de la niña, junto con miles de ciudadanos, espera que la justicia actúe con prontitud y firmeza en este caso.

