La Casa Blanca anunció este miércoles que pospondrá durante un mes la entrada en vigor de los aranceles del 25 % sobre los automóviles importados desde México y Canadá, tras una conversación entre el presidente Donald Trump y los tres principales fabricantes de automóviles de EE.UU.
Exención temporal tras diálogo de Trump con la industria
El martes, representantes del gobierno de Trump se reunieron con directivos de General Motors (GM), Ford y Stellantis para abordar el impacto de los nuevos aranceles, que Washington comenzó a aplicar esta semana. La medida, argumenta la administración estadounidense, responde a lo que considera esfuerzos insuficientes de México y Canadá para frenar el tráfico de fentanilo. Lea aquí: Trump lanzó dardos a Panamá por el Canal e “invitó” a Groenlandia a su país
Te puede interesar:
Irán niega reunión con Estados Unidos en Pakistán y desmiente rumores
Leavitt aclaró que los “aranceles recíprocos” seguirán entrando en vigor el 2 de abril, aunque hasta ahora la Casa Blanca no había fijado una fecha exacta para la implementación de estos impuestos a países que, según Washington, imponen barreras comerciales a bienes y servicios estadounidenses.
El pedido de los fabricantes a Trump
Según la portavoz, la decisión de aplazar los aranceles se tomó a petición de las empresas automotrices asociadas al T-MEC, que solicitaron directamente la exención.
“Las tres empresas con las que habló el presidente fueron Stellantis, Ford y General Motors. Ellos pidieron la llamada, ellos hicieron la solicitud y el presidente accedió. Será una exención de un mes”, detalló. Le puede interesar: Trump impone aranceles a México, Canadá y China: “Es nuestro turno”
Impacto en la bolsa y la industria
La noticia del aplazamiento provocó una subida en el valor de las acciones de los fabricantes estadounidenses, con incrementos de entre 5 % y 8,5 % en la bolsa de Wall Street en las últimas horas del miércoles.
Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha impulsado una política comercial basada en aranceles estratégicos para corregir lo que considera déficits comerciales injustos. Además, busca atraer inversión extranjera y presionar a México, Canadá y China para frenar el ingreso de fentanilo a EE.UU.