La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha emitido una recomendación que podría cambiar la forma en que millones de pacientes en Europa se acercan a los tratamientos con semaglutida. Según la entidad, los medicamentos Ozempic y Wegovy deberán incluir en sus prospectos la advertencia sobre un posible efecto adverso muy raro: la pérdida súbita de visión.
El organismo regulador con sede en Ámsterdam concluyó, tras una revisión de estudios científicos recientes, que existe un vínculo entre el uso de semaglutida y la neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NOIANA). Esta afección compromete el flujo sanguíneo hacia el nervio óptico y puede derivar en ceguera parcial o total en uno o ambos ojos. Lea: Alerta del Invima: famoso fármaco capilar Minoxidil podría afectar a bebés
Te puede interesar:
Alex Saab llegó a Miami tras ser deportado desde Venezuela
¿Qué se sabe de la semaglutida y sus riesgos?
La semaglutida es un principio activo ampliamente utilizado para tratar la diabetes tipo 2 y la obesidad. Ozempic se prescribe principalmente para el control glucémico, mientras que Wegovy está indicado en la pérdida de peso. Ambos fármacos han ganado notoriedad mundial por sus resultados en corto tiempo, lo que ha disparado su uso tanto en pacientes como en tratamientos supervisados por especialistas.
No obstante, una investigación publicada en JAMA Ophthalmology y otros estudios recientes sugieren la existencia de riesgos oculares. El metaanálisis más reciente, divulgado en agosto de 2025, identificó una relación entre la semaglutida y la aparición de NOIANA, aunque los autores advirtieron que se necesitan más pruebas para confirmar la hipótesis.
En febrero del mismo año, otro trabajo vinculó este principio activo con la maculopatía media aguda paracentral, una afección distinta. Por su parte, un análisis que revisó 78 ensayos clínicos con más de 73.000 participantes no encontró relación con la retinopatía diabética, pero sí indicó una “posible conexión” con la neuropatía óptica isquémica.
Fernando Gerchman, endocrinólogo y autor principal de uno de estos estudios, explicó que “los hallazgos confirman una señal, pero los resultados deben replicarse; no podemos hablar de causalidad definitiva”.
Actualización de prospectos y panorama internacional
La EMA determinó que este efecto debe ser catalogado como “muy raro”, lo que significa que puede presentarse en hasta 1 de cada 10.000 pacientes. La Agencia Española de Medicamentos (AEMPS) calculó una incidencia del 0,04% entre los usuarios tratados. Ante ello, el organismo europeo recomendó a mediados de 2025 la actualización de fichas técnicas y prospectos, aunque algunos países como España aún no han hecho efectiva la modificación.
Ozempic ya advierte en su documentación sobre la retinopatía diabética como posible reacción adversa, pero la recomendación actual amplía la lista de riesgos a incluir.
Mientras en Europa se avanza en cambios regulatorios, en Estados Unidos varios bufetes de abogados han promovido demandas colectivas contra los fabricantes por casos de pérdida de visión reportados en pacientes.
La EMA, sin embargo, subrayó que los beneficios del tratamiento superan los riesgos, aunque recomendó a los usuarios acudir de inmediato a su médico en caso de presentar pérdida de visión repentina e indolora.