Como se había previsto desde hace varias semanas, las políticas migratorias del Gobierno de los Estados Unidos, para los ciudadanos del catalogados por Donald Trump como del “tercer mundo”, se endurecieron y empezaron a efectuarse.
Por ello, la Administración del presidente norteamericano revocó 85.000 visas a ciudadanos extranjeros, entre ellos, 8.000 estudiantes internacionales, notificó el Departamento de Estado a través de uno de sus voceros.
Un delegado de esta entidad gubernamental indicó que la cifra de visados anulados es más del doble de la registrada en el 2024, en la administración liderada por el Gobierno del expresidente Joe Biden, aunque no ofrecieron el número exacto de visas canceladas en ese entonces. Le podría interesar: Venezuela rechaza mediación de Panamá en conflicto con Estados Unidos
Entre los motivos que llevaron a la revocación figuran conducir bajo los efectos del alcohol, así como agresiones y robos, causas que en conjunto representan casi la mitad de las anulaciones del año pasado. “Estas personas representan una amenaza directa para la seguridad de nuestras comunidades y no queremos que permanezcan en nuestro país”, señaló el funcionario.
Procesos más difíciles para obtener la visa
Reducir drásticamente la inmigración ha sido uno de los principales objetivos de Trump desde que asumió el poder en enero pasado. El Departamento de Estado también retiró visados a centenares de estudiantes que participaron el año pasado en protestas universitarias contra la ofensiva israelí en la Franja de Gaza.
La Administración ha instaurado además procesos más estrictos de evaluación para la obtención de algunas visas, incluido el rastreo de la actividad en redes sociales. Lea también: Clíver Alcalá señala a Jorge y Delcy Rodríguez como jefes del Cartel de los Soles
El funcionario confirmó que haber trabajado en plataformas de verificación para combatir la desinformación o de moderación de contenido puede constituir un motivo de denegación, ya que el secretario de Estado, Marco Rubio, instruyó en mayo pasado a prohibir la entrada al país a quienes “censuren a los estadounidenses”.
“Al determinar si un solicitante califica para una visa, los funcionarios consulares no solo consideran un factor, sino la totalidad de sus circunstancias”, precisó el funcionario.

