Un “infierno en la Tierra”. Así ha sido descrito en reiteradas ocasiones el Centro de Detención Metropolitano de Nueva York (MDC, por sus siglas en inglés), la cárcel federal ubicada en Brooklyn donde permanece recluido Nicolás Maduro mientras avanza su proceso judicial en Estados Unidos.
Se trata de la única prisión federal activa en la ciudad y de una de las más cuestionadas por sus condiciones de reclusión, al punto de ser comparada con centros penitenciarios tristemente célebres como Rikers Island.
El MDC no solo es conocido por sus problemas estructurales y operativos, sino también por la lista de internos de alto perfil que han pasado por sus celdas. En este centro han estado detenidos personajes como Joaquín “El Chapo” Guzmán, el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, el exsecretario mexicano de Seguridad Pública Genaro García Luna y el controvertido rapero Sean “Diddy” Combs, entre otros. Lea: Video: La llegada en helicóptero del capturado Nicolás Maduro a Nueva York
Con capacidad para alrededor de 1.200 reclusos, el MDC alberga principalmente a personas que esperan juicio en tribunales federales, especialmente desde el cierre del Centro Correccional Metropolitano del sur de Manhattan. Sin embargo, más allá de su función judicial, la prisión ha sido señalada durante años por la falta de personal, hechos de violencia interna y duras condiciones de vida en las celdas.

Denuncias por condiciones inhumanas dentro del MDC
Las críticas no provienen solo de organizaciones de derechos humanos, sino también de antiguos y actuales reclusos. La británica Ghislaine Maxwell, condenada por su vínculo con el fallecido Jeffrey Epstein, denunció durante su estadía condiciones que calificó como “inhumanas, crueles y degradantes”, y llegó a comparar su celda con la del personaje Hannibal Lecter en El silencio de los corderos.
En la misma línea, Genaro García Luna relató en una carta, divulgada por su abogado, que dentro del penal presenció homicidios y apuñalamientos, un testimonio que reforzó la percepción de inseguridad al interior del centro de detención.
Otro de los nombres que pasó por el MDC fue Michael Cohen, exasesor del presidente Donald Trump, quien estuvo recluido allí en 2020 por cargos relacionados con evasión fiscal. Al recordar la experiencia de Sean “Diddy” Combs en la prisión, Cohen describió con crudeza las condiciones iniciales de reclusión: “(Combs) se despierta en una cama de acero con un colchón de una pulgada y media, sin almohada, en una celda de ocho por diez pies que puedo asegurarles que es repugnante”. Añadió además que, en las primeras etapas del encierro, los internos no tienen acceso a libros.

A esta lista de internos se suma actualmente Ismael ‘El Mayo’ Zambada García, señalado como presunto líder del cartel de Sinaloa, quien permanece detenido en el MDC mientras enfrenta cargos por asesinato y tráfico de drogas.
El apagón de 2019 y las indemnizaciones a reclusos
Uno de los episodios más críticos ocurrió en 2019, cuando la prisión permaneció varios días parcialmente sin electricidad ni calefacción, en pleno invierno. La situación derivó en protestas dentro y fuera del centro, luego de que circularan videos en redes sociales donde se veía a reclusos golpeando las ventanas para pedir ayuda, mientras en Nueva York se registraban temperaturas de hasta quince grados bajo cero. Lea también: Revelan fotos de Nicolás Maduro con agentes de la DEA: hay una insólita imagen
Abogados de los internos denunciaron entonces la falta de atención médica y condiciones mínimas de habitabilidad. El caso motivó una investigación del Departamento de Justicia para determinar si la Oficina de Prisiones contaba con “planes de contingencia adecuados” frente a emergencias de este tipo.

Como resultado, los prisioneros interpusieron una demanda colectiva que concluyó con la indemnización de cerca de 1.600 reclusos, quienes recibieron en conjunto alrededor de diez millones de dólares por haber soportado frío extremo y condiciones consideradas inhumanas tras el corte de energía.

