Un testimonio difundido en redes sociales por la Casa Blanca reavivó este fin de semana la controversia sobre una supuesta operación encubierta de Estados Unidos en Venezuela. El relato, atribuido a un guardia de seguridad venezolano, describe el uso de una “arma misteriosa” durante una redada ocurrida el 3 de enero, en la que fuerzas estadounidenses habrían neutralizado a cientos de combatientes sin registrar bajas propias.

Delcy Rodríguez cumple 100 días y promete cambio en Venezuela
Redacción MundoLa versión fue compartida en X por la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, bajo el título “Deja lo que estás haciendo y lee esto…”. En el texto, el testigo asegura que la operación tenía como objetivo capturar al presidente Nicolás Maduro y que se ejecutó con una tecnología nunca antes vista por los defensores.
Según el relato, el episodio comenzó con una falla generalizada de los sistemas de vigilancia. “Estábamos de guardia, pero de repente todos nuestros sistemas de radar dejaron de funcionar sin ninguna explicación”, afirmó el guardia. Minutos después, agregó, una gran cantidad de drones sobrevoló las posiciones venezolanas. “No supimos cómo reaccionar”. Lea: Catar facilitó primera prueba de vida de Maduro tras ataque de Estados Unidos
El testigo sostuvo que, poco después, llegaron helicópteros —“apenas ocho”, según su cálculo— que desplegaron alrededor de 20 soldados estadounidenses. A pesar de la aparente desproporción numérica, el guardia aseguró que el resultado fue devastador para las fuerzas locales.
“Eran tecnológicamente muy avanzados”, dijo. “No se parecían a nada contra lo que hayamos luchado antes”. En su testimonio, describió que el enfrentamiento fue breve y extremadamente preciso. “Éramos cientos, pero no teníamos ninguna posibilidad”, aseguró. “Disparaban con tanta precisión y velocidad; parecía que cada soldado disparaba 300 balas por minuto”.
Relato apunta a uso de tecnología de energía dirigida
El momento más inquietante del testimonio se refiere al presunto empleo de un arma desconocida. “En un momento dado, lanzaron algo; no sé cómo describirlo”, relató. “Fue como una onda sonora muy intensa. De repente, sentí como si mi cabeza explotara desde dentro”.

El guardia afirmó que los efectos fueron inmediatos. “Todos empezamos a sangrar por la nariz”, dijo. “Algunos vomitaban sangre. Caímos al suelo, inmóviles. Ni siquiera podíamos ponernos de pie después de esa arma sónica, o lo que fuera”.
La Casa Blanca no respondió de inmediato a preguntas sobre si la difusión del testimonio implicaba una verificación oficial de los hechos. Tampoco hubo confirmación pública sobre el uso de ese tipo de tecnología durante la supuesta operación.
Sin embargo, una ex fuente de inteligencia estadounidense citada por The Post aseguró que Estados Unidos cuenta desde hace años con armas de energía dirigida. De acuerdo con esa fuente, algunos sistemas pueden generar síntomas como “sangrado, incapacidad para moverse o funcionar, dolor y ardor”. “No puedo mencionar todos esos síntomas. Pero sí, algunos”, afirmó. “Y hemos tenido variantes durante décadas”.
Impacto regional y versiones oficiales
El Ministerio del Interior de Venezuela estimó que cerca de 100 miembros de las fuerzas de seguridad murieron en el ataque del 3 de enero, aunque no precisó si esas muertes estarían relacionadas con el presunto uso del arma descrita por el testigo.
El guardia insistió en que la pequeña unidad estadounidense no sufrió bajas. “Esos veinte hombres, sin una sola baja, mataron a cientos de nosotros”, declaró. “No teníamos forma de competir con su tecnología, con sus armas. Lo juro, nunca había visto algo así”.

En su mensaje final, el testigo afirmó que la operación habría tenido un efecto disuasivo en la región. “Le envío una advertencia a cualquiera que crea que puede luchar contra Estados Unidos”, dijo. “No tienen idea de lo que son capaces. Después de lo que vi, no quiero volver a estar en el otro lado. No se metan con ellos”.
El relato también menciona que la supuesta redada generó conmoción en América Latina, en un contexto marcado por recientes advertencias del presidente Donald Trump, quien afirmó que México ahora está “en la lista”. Hasta el momento, no hay confirmación independiente que respalde la versión del testigo ni detalles oficiales adicionales sobre la operación descrita.
