Las Fuerzas Armadas de Irán amenazaron a Estados Unidos, señalando que la presencia del portaaviones nuclear ‘USS Abraham Lincoln’ y las demás embarcaciones desplegadas en Oriente Medio por parte de EE. UU., están en “vulnerabilidad” y los convierte en “objetivos al alcance” del arsenal iraní.
“La concentración y acumulación de fuerzas y equipos en la zona no será un factor disuasorio, sino que aumentará su vulnerabilidad y los convertirá en objetivos al alcance”, indicó una fuente militar de la Base Khatam al Anbiya, el comando central unificado de las Fuerzas Armadas iraníes.
La fuente, cuyo nombre no se hizo público, aseguró que la idea de llevar a cabo una “operación limitada, rápida y limpia contra Irán, se debe a estimaciones incorrectas y a una comprensión incompleta de las capacidades defensivas y ofensivas de la República Islámica”.
“La República Islámica no iniciará ninguna guerra, pero no permitirá ninguna amenaza contra la seguridad nacional del país”, advirtió el comando central unificado de las Fuerzas Armadas iraníes.
Donald Trump y su “flota enorme”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump señaló hace pocos días que su país tiene una “flota enorme” dirigiéndose a aguas cercanas a Irán, advirtiendo a Teherán sobre la necesidad de que cese la represión contra la oleada de protestas que sacude al país.
Donald Trump ha amenazado en varias ocasiones con una intervención a Teherán desde el comienzo de las protestas a finales de diciembre por la caída del rial y que pronto se extendieron pidiendo el fin de la República Islámica.
Irán por su parte, indica que responderá a cualquier intervención de Estados Unidos y que si se produce un ataque considerarán objetivos militares a todas las bases estadounidenses en la región. Le podría interesar: EE.UU. despliega el portaaviones ‘USS Abraham Lincoln’ cerca a Irán
La República Islámica acusa a Estados Unidos e Israel de organizar unas protestas que han tachado de “terroristas” y cuyos muertos cifran en 3.117 mientras ONGs opositoras como HRANA, con sede en EE.UU. informan de 5.495 fallecidos.

