El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que su país debería tener las tasas de interés más bajas del mundo, en medio de tensiones con la Reserva Federal (Fed) por su decisión reciente de mantener los tipos sin cambios.

Operativo de EE. UU. contra narcolancha deja tres fallecidos
Redacción MundoA través de una publicación en sus redes sociales, Trump cuestionó la postura actual de la Fed y sostuvo que, debido a la fortaleza económica de Estados Unidos y a los ingresos generados por tarifas comerciales, el país debería pagar tasas de interés “sustancialmente más bajas” que las de cualquier otra nación.

Críticas a la Fed y a Jerome Powell
Trump ha intensificado sus críticas al presidente de la Fed, Jerome Powell, luego de que el banco central decidiera mantener la tasa de referencia entre 3,50 % y 3,75 % en su última reunión, en lugar de aplicar nuevos recortes. La Fed adoptó esa postura en un contexto de crecimiento económico sólido y una inflación todavía por encima de su objetivo, según reportes de la reunión.
El presidente argumentó que el volumen de dinero que ingresa al país por aranceles y otros factores económicos justifica una reducción más agresiva de los tipos de interés, e instó a la Fed a actuar “ahora” para bajar los costos de endeudamiento para empresas y consumidores.
Aunque la Reserva Federal es una institución independiente y no está obligada a seguir las recomendaciones del Ejecutivo, Trump ha hecho reiterados llamados públicos para que el banco revise su política monetaria con un enfoque más expansivo.
Política monetaria
La decisión de mantener los tipos sin cambios siguió a una serie de recortes que la Fed había implementado durante el último año como respuesta a las condiciones económicas post-pandémicas. Sin embargo, tras la pausa de enero de 2026, el banco central optó por mantener estabilidad en los costos de préstamos, señalando preocupaciones sobre la inflación y la necesidad de evaluar más datos antes de efectuar nuevos cambios.
Mientras tanto, Trump y su administración han señalado que una política de tasas más bajas podría beneficiar el crecimiento económico y el gasto de los consumidores, aunque esta postura ha generado debate entre economistas que enfatizan la importancia de la independencia del banco central para evitar presiones políticas sobre decisiones técnicas de política monetaria.
