La Organización de las Naciones Unidas (ONU) atraviesa uno de los momentos financieros más complejos de los últimos años. El secretario general, António Guterres, alertó que el organismo enfrenta una situación “insostenible” debido al impago de cuotas por parte de varios Estados miembros, un escenario que pone en riesgo el funcionamiento regular de sus operaciones en todo el mundo.
La advertencia fue reiterada este viernes por el portavoz adjunto de la ONU, Farhan Haq, quien explicó en una rueda de prensa que la crisis se origina principalmente por dos factores: la falta de pago de las cuotas obligatorias y la necesidad de devolver fondos no utilizados. De acuerdo con Haq, esta combinación ha llevado al sistema financiero del organismo a un punto crítico. Lea: Cartagena será sede de la Conferencia de Reforma Agraria de la ONU
La ONU ya había advertido en noviembre pasado que la devolución de cerca de 300 millones de dólares en créditos podía “desencadenar una crisis de liquidez”. Las cifras actuales, según el portavoz, confirman que ese riesgo es ahora inmediato. “Estos dos factores nos han colocado en una situación insostenible”, afirmó, tras conocerse una carta enviada por Guterres a varios países en la que detalla las posibles consecuencias de la crisis.

A pesar de que más de 150 Estados cumplieron con sus obligaciones financieras durante 2025, el año cerró con un récord de 1.560 millones de dólares en cuotas pendientes, más del doble de lo registrado en 2024. “Si no se reciben los pagos adeudados o no se suspende la devolución de fondos, la organización podría quedarse sin dinero para mantener sus operaciones”, advirtió Haq.
Un déficit creciente que amenaza la liquidez de la ONU
El portavoz subrayó que los responsables financieros del organismo “simplemente analizan las cifras” y recordó que la ONU ha tenido que recurrir durante años a reservas y ajustes presupuestarios para seguir funcionando. Sin embargo, reconoció que la situación actual supera esa capacidad de maniobra. “Las reservas actuales no son suficientes para asegurar la liquidez necesaria. Es ahora o nunca”, enfatizó.
En este contexto, la Secretaría General ha planteado a los Estados miembros la posibilidad de introducir reformas en la gestión presupuestaria. No obstante, Haq aclaró que cualquier modificación a los reglamentos financieros requiere el respaldo de dos tercios de la Asamblea General y la aprobación de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

Recortes, despidos y presión a los Estados miembros
El problema financiero no es nuevo. En diciembre pasado, la ONU informó que había cerrado 2024 con 760 millones de dólares en cuotas impagadas y que tampoco había recibido 877 millones correspondientes a contribuciones adeudadas para 2025. En ese momento, se señaló que países considerados contribuyentes clave, como Estados Unidos y Rusia, no habían cumplido con sus pagos.
Ante este panorama, el organismo aprobó un presupuesto para 2026 de 3.238 millones de dólares, lo que representa una reducción de 577 millones frente a 2025, equivalente a un recorte del 15,1 %. Como parte de la iniciativa ONU80, orientada a modernizar operaciones y reducir costos, se prevé la eliminación de 2.681 puestos de trabajo y recortes superiores al 21 % en misiones políticas especiales.

