El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, señaló que desde ese Gobierno, que lidera Miguel Díaz-Canel, se contemple liberación de presos políticos en medio de tensiones con Estados Unidos.
El funcionario en medio de una entrevista con la Agencia EFE fue tajante y señaló: “No vemos razón, no vemos qué vínculo tiene un tema (bloqueo petrolero) con el otro (presos). No tenemos intención de hablar sobre eso, no es parte del diálogo bilateral entre dos países”.
Estas palabras del ministro cubano se dan en respuesta a al proceso de liberación de cientos de presos políticos en Venezuela, parte de la hoja de ruta impulsada por Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Lea: Cuba anuncia que está dispuesta a dialogar con Estados Unidos
Los leves acercamientos de Cuba con Estados Unidos
El diplomático aseguró que se han “intercambiado mensajes” desde la captura de Maduro, el pasado 3 de enero, con Estados Unidos pero recalcó que “sería un error decir que se está diseñando” una negociación bilateral porque ese diálogo “no se ha empezado”.
“Hemos intercambiado mensajes y el Gobierno de Estados Unidos conoce perfectamente bien cuál es la posición de Cuba en disposición a sostener un diálogo y no lo ha rechazado”, afirmó Fernández De Cossio, quien negó también que pueda haber contactos indirectos a través de intermediarios como México o El Vaticano.

Sus declaraciones contrastan con las que realizó en los últimos días el presidente de EE.UU., Donald Trump, quien ha asegurado en varias ocasiones que su administración está teniendo una negociación con el Gobierno cubano, incluso a alto nivel. Le puede interesar: Estados Unidos estaría cerca de un acuerdo con Cuba: esto dijo Trump
“Cuba tiene la razón legal y tiene la razón moral frente al asedio petrolero y tiene la disposición a sentarse a dialogar con Estados Unidos. Y lo conoce el Gobierno de Estados Unidos. Se lo hemos dicho directamente, lo hemos dicho públicamente”, afirmó.
Asimismo, advirtió que “tiene que haber una voluntad mutua de asegurar y diseñar un diálogo que sea serio, que sea constructivo, que sea responsable y que sea respetuoso de la igualdad soberana entre ambos Estados”.
También dibujó los límites de los ámbitos que se podrían abordar en esa potencial negociación, descartando las reformas políticas y económicas, así como una excarcelación de presos en la isla (como ha sucedido en Venezuela).

