Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, conmemoró este martes 24 de febrero, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen y otros líderes europeos, el cuarto aniversario del inicio de la invasión rusa a gran escala en Ucrania, a través de una ceremonia oficiada por líderes religiosos de distintas confesiones en la catedral de Santa Sofía de Kiev.

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Redacción MundoEn este espacio conmemorativo, participaron además de Von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb. También viajaron a Ucrania los jefes de Estado y de Gobierno de los países bálticos y nórdicos, y el primer ministro de Croacia, Andrej Plenkavic, quienes sostendrán una reunión con Zelenski durante este día.
Otra de las figuras que acompañó el espacio fue el ministro de Exteriores de Polonia, Radoslaw Sikorski y se conoció que también viajará a la capital ucraniana el titular de la diplomacia española, José Manuel Albares.
En medio de esta jornada conmemorativa, además de distintos actos públicos, los líderes europeos y Zelenski participarán desde la capital Kiev, por videoconferencia, en una reunión de la ‘ Coalición de los Voluntarios’ liderada por Francia y Reino Unido y formada por más de treinta países que se comprometieron a ofrecer garantías de seguridad a Ucrania una vez se firme un alto al fuego confiable.
Impactos de la guerra en cuatro años
Los soldados rusos muertos en Ucrania en cuatro años de guerra e identificados con nombres y apellidos por los medios independientes han ascendido a 200.000, según informó este martes el portal ‘Mediazona’ y el servicio ruso de la ‘BBC’.
En total, 200.186 ciudadanos de este país han muerto en combates con el ejército ucraniano desde el comienzo de la conocida como ‘operación militar especial’ rusa el 24 de febrero de 2022. Los medios han identificado en el último mes otros 35.000 muertos en acción gracias, en gran medida, a los datos del registro de certificados de herencia.
2025 fue el año más sangriento
‘Mediazona’ y ‘BBC’ aseguran que “es muy probable” que el 2025 sea el año en el que el ejército ruso ha sufrido mayores pérdidas en sus filas. Por lo pronto ya han sido identificados casi 50.000 nombres y las estimaciones apuntan a que el saldo mortal del pasado año acabará superando los 90.000, frente a las 83.706 identificaciones correspondientes a 2024.
El informe destaca que dos tercios de los fallecidos procedían de localidades de menos de 100.000 habitantes, ya que las grandes urbes y las ciudades rusas de más de un millón de habitantes “casi no se han visto afectadas por la guerra”.
Las regiones líderes son Bashkiria (7.700 fallecidos), Tatarstán (6.800) y Sverdlovsk (6.300), aunque en porcentaje por cada 100.000 habitantes encabezan la lista las siberianas Tuvá (476), Buriatia (400), Zabaikal (362) y Altái (316). Le podría interesar: Volodímir Zelenski impone sanciones a 225 capitanes de la “flota fantasma” rusa
“Un análisis detallado de nuestros datos apunta a que los contratos con las Fuerzas Armadas los firman más frecuentemente los habitantes de pequeñas ciudades y aldeas. Además, cuanto mayor es el nivel de pobreza, como regla general, mayor es el indicador de mortalidad” en el ejército, apunta.
Destacan que el número de muertos por regiones coincide con las entes federales donde en tiempos de paz la esperanza de vida ya es más baja. “Según los expertos, a la gente que firma ahora contratos le empuja no tanto la pobreza como la falta de perspectivas, la sensación de que, de todas formas, no hay nada que perder”, señala.
Un secreto a voces
La última vez que el Ministerio de Defensa ruso informó sobre muertos en acción fue en septiembre de 2022, cuando los cifró en 5.937, justo antes de la movilización de reservistas que provocó el exilio de más de un millón de hombres en edad militar.
El conocido bloguero militar Yuri Podoliaka, que ha sido invitado a recepciones en el Kremlin, admitió en enero que el ejército ruso podría haber perdido hasta 415.000 hombres entre soldados, voluntarios y antiguos presidiarios reclutados por el grupo Wagner.
Mientras, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de EE.UU. publicó a principios de año un informe en el que aseguraba que “desde febrero de 2022 las fuerzas rusas han sufrido casi 1,2 millones de bajas (325.000 muertos), más que ninguna otra potencia en cualquier campaña desde la Segunda Guerra Mundial”.
El presidente ruso, Vladímir Putin, prohibió la publicación de datos de bajas en las filas de las Fuerzas Armadas en mayo de 2015, después de que soldados irregulares rusos fueran desplegados en el este de Ucrania para apoyar la sublevación prorrusa.
Medios independientes apuntan que Putin estaría planteándose una segunda movilización de reservistas, ya que, por primera vez desde el comienzo de la contienda, el número de caídos en acción superó en enero al de reclutados por el ejército ruso. Lea también: Rusia lanza más de 400 drones y unos 40 misiles en ataque masivo a Ucrania
Rusia admite que continuará la guerra en Ucrania
Por otro lado, y en el marco de esta fecha, el Kremlin admitió que la campaña militar rusa en Ucrania continuará después de cumplir cuatro años, porque Rusia aún no ha logrado “todos sus objetivos” en el país vecino. “En su totalidad, es cierto que los objetivos no se han logrado. Por ello, continúa la operación militar especial”, dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial.
Peskov dio así la razón al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien indicó que Moscú no había logrado lo que pretendía cuando inició su campaña militar el 24 de febrero de 2022. Eso sí, consideró que el ejército ruso sí alcanzó “el principal (objetivo), que es garantizar la seguridad de la gente que vive en el Este de Ucrania y que estaba en peligro mortal”.
Con ocasión del aniversario de la guerra, lamentó que la campaña militar contra Kiev “se convirtiera, después de la injerencia directa en ese conflicto de los países de Europa Occidental y EE.UU., en un enfrentamiento mucho más grande entre Rusia y los países occidentales, quienes perseguían y aún persiguen el objetivo de aplastar a nuestro país”.
Al mismo tiempo, aseguró que, mientras “la operación militar especial continúa, Rusia se mantiene abierta al logro de sus objetivos por medios político-diplomáticos. Sea como sea, los intereses rusos serán garantizados”, afirmó.
