Cuatro tripulantes de una lancha civil estadounidense habrían fallecido tras un enfrentamiento contra agentes fronterizos de Cuba este miércoles 25 de febrero.
El Ministerio del Interior de Cuba (Minint) informó que el hecho ocurrió frente a las costas del norte de la isla, cerca de Cayo Falcones, en la provincia central de Villa Clara (aguas territoriales cubanas).
La lancha rápida contaba con matrícula de Florida y fue interceptada por una unidad de superficie de las Tropas Guardafronteras cuando se encontraba, de acuerdo con la versión del Minint, aproximadamente a una milla náutica al noreste del canal marítimo El Pino. En la embarcación cubana había cinco agentes, que se aproximaron con el objetivo de identificarla.
Las autoridades cubanas informaron en un comunicado que el comandante de la patrulla resultó herido luego de que se abriera fuego contra los agentes fronterizos desde la lancha.
“Como consecuencia del enfrentamiento, hasta el cierre de esta información, por la parte foránea, cuatro agresores resultaron abatidos y seis lesionados, quienes fueron evacuados y recibieron asistencia médica”, se lee en el comunicado.
En el documento también agregaron que los heridos fueron evacuados y posteriormente recibieron asistencia médica. Por el momento, se deconocen las identidades de los implicados.
Investigan enfrentamiento en el que resultaron cuatro estadounidenses muertos en Cuba
El Ministerio del Interior afirmó que ya se adelantan las investigaciones correspondientes para el esclarecimiento de los hechos presentados este miércoles y resaltaron la voluntad de Cuba de proteger sus aguas territoriales, así como “su soberanía y la estabilidad en la región”.
Desde la BBC informaron que se contactaron con el Departamento de Estado y la Casa Blanca de EE.UU. para solicitar su versión de los hechos. Hasta el momento solo se ha conocido la declaración del representante de Florida Carlos Giménez, cubanoestadounidense y exalcalde de Miami.
Giménez exigió, a través de su cuenta de X, una investigación “urgente” sobre lo que calificó de “masacre” y afirmó que las autoridades de EE.UU. “deben determinar si alguna de las víctimas era ciudadana estadounidense o residente legal” y añadió que el gobierno cubano “debe ser relegado al olvido”.
Cabe mencionar que este incidente coincide con la llegada del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a San Cristóbal y Nieves para reunirse con líderes de la región.
Esto se suma a las presiones de la administración Trump sobre el gobierno cubano para forzar cambios en la isla y a la tensión entre ambos países, que se agravó tras el bloqueo estadounidense a los envíos de petróleo desde Venezuela, su tradicional aliado en la región, a la isla.

