Este lunes, 2 de marzo, la prensa iraní anunció la muerte de Mansoureh Khojasteh Bagherzadeh, viuda del exlíder supremo de la Revolución Islámica de Irán, Alí Jameneí, quien había resultado gravemente herida durante el ataque en el que también falleció su esposo, ocurrido el pasado sábado, 27 de febrero.
De acuerdo con reportes difundidos por la agencia estatal Tasnim, la mujer, de 79 años, permanecía en estado de coma desde el momento del atentado y murió como consecuencia de las lesiones sufridas.
El ayatolá Alí Jamenei, quien murió a los 86 años, era el líder supremo de Irán desde 1989 y la máxima autoridad política y religiosa del país. Su confrontación con Israel y con Estados Unidos se debe a la línea ideológica de la República Islámica, que considera a Israel un Estado ilegítimo y acusa a Estados Unidos de intervenir y presionar a Irán mediante sanciones y presencia militar en la región. Bajo su liderazgo, Irán ha mantenido una postura abiertamente crítica y hostil frente a ambos países.

La agencia de noticias FAR, afín a la Guardia Revolucionaria, informó que una de las hijas, el yerno y el nieto de Ali Jameneí también fallecieron en los ataques, además de una de las nueras.
Guerra contra Irán
Este lunes transcurre el tercer día de bombardeos contra Irán, en los que la Media Luna Roja, el movimiento humanitario internacional, notificó que el número de victimas mortales a raíz de este conflicto, aumentó a 555. Además de que uno de los hechos claves de esta jornada es que las operaciones del Ejército israelí se han extendido hasta el Líbano. Le puede interesar: Guerra contra Irán: lo que ha ocurrido en las últimas horas del tercer día del conflicto
Estados Unidos lanzó el sábado, 27 de febrero, en coordinación con Israel, la llamada operación ‘Furia Épica’ contra Irán, una serie de ataques en los que fue asesinado el líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jameneí, y buena parte de la cúpula militar iraní.
Teherán ha prometido vengar la muerte del ayatolá y ha respondido con ataques aéreos contra Israel y varios países árabes en los que Estados Unidos tiene bases militares.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump sostiene que los ataques contra Irán pueden durar unas cuatro semanas y prevé que pueda haber más bajas estadounidenses.

