Este lunes se conoció que la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles de 68 años, fue diagnosticada con cáncer de mama y será sometida a tratamiento “ de inmediato”, pero no dejará su cargo, según afirmó el mismo presidente Donald Trump.
Según el republicano, Wiles continuará desempeñando su labor en la Casa Blanca, donde “pasará prácticamente todo su tiempo”. Wiles es la primera mujer en ocupar el cargo de jefa de gabinete de la Casa Blanca, responsable de organizar el funcionamiento diario de la Presidencia, y Trump suele describirla como “la mujer más poderosa del mundo”.
“Susie Wiles es una jefa de gabinete excepcional, una gran persona y una de las personas más fuertes que conozco pero, lamentablemente, le han diagnosticado cáncer de mama en etapa temprana y ha decidido afrontar este desafío de inmediato”, informó el presidente en su cuenta de Truth Social.
“Su fortaleza y su compromiso para seguir haciendo el trabajo que ama y que realiza tan bien, mientras recibe tratamiento, lo dicen todo sobre ella”, explicó. Le podría interesar: Donald Trump sobre Cuba: “Haremos lo que tengamos que hacer”
Rueda de prensa en compañía de Donald Trump
Poco después de este anuncio, el presidente Donald Trump encabezó un evento de prensa en la Casa Blanca donde Wiles estuvo sentada al lado del mandatario. La jefa de gabinete detalló en un comunicado que fue diagnosticada la semana pasada y agradeció el trabajo de los médicos, así como el apoyo recibido por parte del presidente.
“Casi una de cada ocho mujeres en Estados Unidos recibirá este diagnóstico. Cada día, estas mujeres siguen criando a sus familias, trabajando y sirviendo a sus comunidades con fuerza y determinación. Ahora me uno a ellas”, declaró.
Susie Wiles es considerada una de las figuras más influyentes del Partido Republicano en Florida y desempeñó un papel clave en la campaña de Trump de 2024, en la que este se impuso a la demócrata Kamala Harris.
El cáncer de mama es el tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres en Estados Unidos. Cuando se detecta en etapas tempranas, la tasa de supervivencia alcanza el 99 %, según la Fundación Nacional del Cáncer de Mama.

