Una alianza entre Spotify y la marca Liquid Death puso en el mercado un producto tan inusual como provocador: una urna funeraria con parlante Bluetooth integrado que permite reproducir música incluso después de la muerte. Sin duda, la industria tecnológica y del entretenimiento volvió a romper esquemas con un lanzamiento que mezcla innovación, marketing y simbolismo.
El producto, denominado “Eternal Playlist Urn”, fue concebido como una pieza de colección que busca llevar la experiencia musical más allá de la vida. Su diseño minimalista incorpora un altavoz en la tapa, lo que permite conectarla a celulares u otros dispositivos compatibles para reproducir listas de reproducción de forma remota.
De acuerdo con información publicada por el diario El Mundo, la propuesta apunta a quienes desean mantener un vínculo simbólico con la música incluso después de fallecer. En ese sentido, la urna no solo cumple una función conmemorativa, sino que también se presenta como un objeto tecnológico integrado al entorno cotidiano.
La edición, limitada a solo 150 unidades, se vendió por 495 dólares (cerca de 2 millones de pesos colombianos) y se agotó en cuestión de horas.
Según detalla la página oficial de Liquid Death, la urna mide aproximadamente 18 por 18 centímetros y 28 centímetros de alto, pesa cerca de un kilo y se carga mediante un cable USB-C. Además, está diseñada para ubicarse en espacios domésticos como bibliotecas o mesas de noche, reforzando su carácter híbrido entre elemento decorativo y dispositivo electrónico.
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— ⓍULTIMAHORAENX (@ULTIMAHORAENX) March 14, 2026
URNA MUSICAL DE SPOTIFY AGOTA EXISTENCIAS
¡Tu playlist suena hasta la eternidad, incluso después de morir!
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Spotify y Liquid Death lanzaron la Eternal Playlist Urn: una urna funeraria con altavoz Bluetooth integrado en la… pic.twitter.com/adJywTlG1D
Exclusividad y estrategia de mercado
Uno de los factores clave detrás del impacto del lanzamiento fue su carácter exclusivo. Las 150 unidades producidas estuvieron disponibles únicamente en Estados Unidos a través del sitio web de la marca. Este enfoque, sumado al precio y al concepto disruptivo, posicionó el producto como un artículo de colección más que como un objeto de uso masivo.
La rápida venta de todas las unidades evidencia no solo el alcance de la campaña, sino también el interés del público por propuestas que combinan tecnología con experiencias personalizadas.
Una experiencia “eterna” basada en playlists
El concepto del producto se apoya en dos componentes principales: un objeto físico —la urna con parlante— y una herramienta digital que permite crear listas de reproducción personalizadas. Los usuarios pueden diseñar su “playlist eterna” respondiendo preguntas sobre sus gustos musicales o estados de ánimo, y luego reproducirla a través del dispositivo.
En términos técnicos, la urna funciona como cualquier altavoz Bluetooth, por lo que depende de una fuente externa para emitir contenido. Sin embargo, su valor radica en el componente simbólico y emocional que propone.
Más allá de su funcionalidad, el lanzamiento ha generado debate sobre los límites entre consumo, tecnología y rituales funerarios. La iniciativa plantea interrogantes sobre cómo las marcas están incursionando en espacios tradicionalmente reservados a lo íntimo, llevando la experiencia del consumo incluso a la manera en que se concibe la muerte.
