La misión Artemis II dio un paso decisivo durante el regreso de la humanidad a la órbita lunar dio un paso decisivo este viernes. Más de medio siglo después de las misiones Apolo, la nave Orión de la misión logró completar con éxito la maniobra clave que la encamina hacia la Luna, marcando un nuevo capítulo en la exploración espacial tripulada.

Marco Rubio se desmarca del plan de Israel para ocupar Gaza
Redacción MundoTras más de 25 horas desde su despegue desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, la cápsula ejecutó la denominada inyección translunar, el encendido definitivo de motores que la impulsa fuera de la órbita terrestre rumbo a la cara oculta del satélite. Este procedimiento, considerado el momento más crítico del viaje, se completó sin contratiempos mayores.
De acuerdo con el equipo de control de misión, los informes preliminares confirmaron el éxito de la maniobra. Posteriormente, la NASA ratificó que la nave ya se encuentra en trayectoria hacia la Luna, pese a haber registrado incidentes menores durante las primeras fases del vuelo, como ajustes técnicos y una breve interrupción en las comunicaciones, situaciones que fueron resueltas sin afectar el desarrollo de la misión.

Howard Hu, director del programa Orión, explicó que, aunque surgieron algunos inconvenientes iniciales, “ninguno representa una preocupación en este momento”. Asimismo, destacó que el encendido de motores, con una duración de cinco minutos y 52 segundos, se ejecutó de forma impecable por el equipo en Houston.
¿Qué es la maniobra de inyección translunar y por qué es clave en Artemis II?
La inyección translunar es el impulso que permite a una nave espacial abandonar la órbita terrestre y dirigirse hacia la Luna. A partir de este punto, la cápsula continúa su trayecto guiada principalmente por las leyes de la mecánica orbital, reduciendo el uso de combustible y optimizando la trayectoria.
Durante los primeros días de vuelo, la tripulación ha llevado a cabo diversas pruebas técnicas a bordo, incluyendo la verificación de sistemas esenciales como el suministro de agua, los sanitarios y los dispositivos de eliminación de dióxido de carbono. También han realizado maniobras de control manual, fundamentales para recopilar datos que servirán en futuras misiones.

La misión, que mantiene su carácter de prueba, permitirá validar el desempeño de la nave en condiciones reales del espacio profundo. Según la NASA, este proceso será clave para perfeccionar las operaciones de cara a próximos viajes.
Está previsto que el 6 de abril la nave alcance su punto más lejano, superando los 400.000 kilómetros de distancia de la Tierra durante su paso por la cara oculta de la Luna. Con ello, Artemis II superará el récord establecido por el Apolo 13 para una misión tripulada.
La tripulación está integrada por Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, de la NASA, junto con Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense. El objetivo de este programa es sentar las bases para una presencia humana sostenida en la Luna y preparar el camino para futuras misiones hacia Marte.
