Irán anunció este sábado una autorización controlada para el tránsito de buques que transportan productos básicos y ayuda humanitaria a través del estrecho de Ormuz, en un contexto marcado por la tensión militar en la región. La medida aplica únicamente para embarcaciones con destino a puertos iraníes o que operen dentro de sus aguas.

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Redacción MundoEl Ministerio de Agricultura iraní explicó que la decisión busca facilitar el flujo de bienes esenciales. “El objetivo es permitir el tránsito de buques que se dirigen a los puertos iraníes o que se encuentran en operación dentro de sus aguas”, señaló la entidad en un comunicado difundido por la agencia Tasnim.
Según la información oficial, la medida fue adoptada tras la aprobación del Gobierno y de las Fuerzas Armadas iraníes. El enfoque principal está en garantizar el ingreso de cargamentos prioritarios, como alimentos básicos y suministros destinados al ganado.

Las autoridades también informaron que se han definido protocolos específicos para asegurar la navegación de estas embarcaciones. Estas disposiciones buscan reducir riesgos en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, que permanece prácticamente bloqueada desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero.
¿Qué implica la reapertura parcial del estrecho de Ormuz?
El estrecho de Ormuz es clave para el comercio energético global, ya que por él circula cerca del 20 % del petróleo mundial. Su cierre ha tenido consecuencias inmediatas en los mercados internacionales, elevando el precio del crudo Brent de forma sostenida.
Desde el comienzo de la guerra, el petróleo ha registrado incrementos acumulados de entre el 40 % y el 50 %. Este encarecimiento ha impactado múltiples sectores, especialmente la energía, el transporte y los alimentos, generando presión sobre la economía global.
A pesar de esta flexibilización parcial, las autoridades iraníes han dejado claro que el estatus del estrecho ha cambiado de manera definitiva. El paso ya no será considerado una vía de libre navegación como antes del conflicto.
“El estrecho de Ormuz se ha convertido en una ventaja estratégica para Irán en las nuevas condiciones de seguridad y nunca volverá a tener el estatus que tenía antes”, afirmó Abbas Goudarzi, portavoz de la Presidencia del Parlamento iraní.
El funcionario también adelantó que se estudia imponer un coste de navegación a los buques que crucen el estrecho, el cual deberá pagarse en moneda nacional, el rial. Esta iniciativa ya se encuentra en fase de procedimientos legislativos.
Goudarzi enfatizó además el control militar sobre la zona: “La gestión de esta importante vía marítima está en manos de las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán, y ningún país tendrá derecho a transitar por ella sin el permiso de Irán”.
En las últimas semanas, el tránsito ha sido restringido y selectivo. Solo se ha permitido el paso gradual de barcos vinculados a países que han rechazado la operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel en la región.
Como ejemplo reciente, el ministro de Transporte de Turquía confirmó que dos buques de propiedad turca lograron cruzar el estrecho, marcando uno de los primeros movimientos autorizados desde el inicio del conflicto.
Las autoridades iraníes han reiterado que no cederán ante presiones externas. “El camino de la República Islámica no es ni el compromiso ni la rendición, sino la resistencia”, sostuvo Goudarzi al referirse a la postura frente a Estados Unidos.
En paralelo, el presidente del Parlamento, Mohamad Baquer Qalifab, planteó la posibilidad de redefinir el orden regional mediante acuerdos de seguridad bilaterales. Según indicó, estos pactos se establecerían “sin interferencias extranjeras”.
Qalifab subrayó que los países de la región pueden garantizar su estabilidad sin la participación de potencias externas. “Es necesario eliminar las principales causas de inseguridad en la región y construir la seguridad sin la participación de Estados Unidos e Israel”, afirmó.
