La Administración de Donald Trump, a través del secretario de Guerra, Pete Hegseth aseguró este miércoles que Estados Unidos mantendrá su presencia militar en Medio Oriente para asegurarse de que Irán cumpla con el cese al fuego temporal logrado el día de ayer y advirtió que aunque están preparados para actuar, esperan que la tregua se sostenga con éxito.
“Nos mantendremos en la zona. No nos iremos a ninguna parte. Nos aseguraremos de que Irán cumpla con este alto el fuego y, en última instancia, se siente a la mesa de negociaciones para alcanzar un acuerdo”, dijo Hegseth en una rueda de prensa en el Pentágono.
Según el secretario, el gobierno de Irán debería “encontrar la manera de enviar una paloma mensajera” a sus tropas en zonas remotas para que estas sepan “que no deben disparar ni seguir lanzando ataques o misiles unilaterales”, algo que insistió, sería “sumamente imprudente”.
“Los cese el fuego a veces tardan en hacerse efectivos. Estamos vigilando la situación y preparados si es necesario, pero esperamos y confiamos en que se mantenga”, afirmó. Le podría interesar: Estos son los 10 puntos clave del plan de Irán para frenar la guerra con EE. UU.
Cese al fuego de dos semanas
Irán y Estados Unidos acordaron el martes una pausa de dos semanas en las hostilidades, periodo en el que negociarán el fin de una guerra que comenzó el 28 de febrero. Según Hegseth, Irán “suplicó por este alto el fuego, y todos lo sabemos”. La base de la negociación será un plan de diez puntos presentado por Teherán para poner fin a 40 días de guerra.
La propuesta iraní, que servirá de hoja de ruta para la cita del viernes, incluye el levantamiento de las sanciones internacionales y la retirada de las tropas estadounidenses de la región a cambio de un compromiso iraní de no fabricar armas nucleares y garantizar el paso seguro por el estrecho de Ormuz, vías estratégica de crudo.
No está claro cómo afectará la presencia de los miles de efectivos y equipamiento militar que Estados Unidos envió a Oriente Medio a la marcha de las conversaciones, previstas para el próximo viernes en Islamabad con la participación del Gobierno de Pakistán.
Una “victoria contundente”
El secretario de Guerra clamó hoy una “victoria contundente” sobre Irán, que según aseguró, “ya no puede fabricar misiles, cohetes, ni vehículos aéreos no tripulados. Sus fábricas han sido arrasadas hasta los cimientos, sufriendo un revés de proporciones históricas. Lo poco que les queda, enterrado en búnkeres, es todo lo que tendrán”, agregó.
“Nuestras tropas están preparadas para defenderse, preparadas para pasar a la ofensiva y preparadas para reanudar las operaciones con un preaviso mínimo, empleando cualquier paquete de objetivos que resulte necesario para garantizar que Irán cumpla con lo acordado”, insistió el estadounidense.

