El gobierno de Pakistán reforzó este viernes las medidas de seguridad en la ciudad de Islamabad, con el despliegue del Ejército y el cierre de accesos clave, en el marco del inicio de las negociaciones de paz entre el gobierno de Irán y el de los Estados Unidos, en medio de un clima de incertidumbre sobre su éxito.
Las conversaciones están previstas para iniciar durante la mañana de este sábado, los equipos de avanzada de ambos países ya se encuentran en la capital, pero el gobierno iraní amenazó con no acudir a la mesa de diálogos si Israel no detiene sus ataques en el Líbano en las próximas horas.
Todos los puntos de entrada a la llamada “Zona Roja” de Islamabad, el enclave que alberga los principales edificios gubernamentales y diplomáticos donde se desarrollará el encuentro, han sido cerrados, permitiendo el ingreso únicamente a personal autorizado.
“Islamabad está en alerta máxima y cientos de efectivos de la Policía, los Rangers (fuerzas paramilitares) y el Ejército están desplegados en la ciudad”, indicó Taqi Jawad, portavoz de la policía capitalina.
Medidas de seguridad para los diálogos
Las fuerzas de seguridad montaron retenes en las principales vías de la capital y realizan patrullajes constantes. Las gasolineras y los mercados ubicados en los alrededores de la ‘Zona Roja’ permanecen cerrados, al tiempo que se han intensificado las inspecciones en los puestos de control de toda la ciudad.
El ministro del Interior, Mohsin Naqvi, presidió a primera hora una reunión especial para revisar el plan logístico. Según un comunicado oficial, Naqvi ordenó “garantizar todas las medidas posibles para la hospitalidad y seguridad de las delegaciones” y estableció una sala de control en el Ministerio.
Aunque Islamabad es tradicionalmente una de las ciudades más seguras del país, en los últimos meses ha registrado incidentes que justifican la alerta máxima, como el ataque a un tribunal en noviembre por parte de una facción disidente del principal grupo talibán paquistaní (TTP) y un atentado contra una mezquita chií en febrero reivindicado por el Estado Islámico de Jorasán (IS-K).
A esta alerta interna se suman los ataques en la frontera entre Pakistán y Afganistán. Sin embargo, ambas naciones concluyeron este jueves una ronda de conversaciones mediada por China con el compromiso de desescalar la tensión.
Visados de emergencia y agenda de diálogo
Para facilitar el acceso de última hora, el ministro de Exteriores, Ishaq Dar, anunció una exención excepcional para las comitivas y la prensa internacional. Le podría interesar: Donald Trump se muestra “muy optimista” sobre un acuerdo de paz con Irán
“Pakistán da la bienvenida a todos los delegados, incluidos periodistas de las naciones participantes. A tal fin, se solicita a todas las aerolíneas que permitan el embarque a estas personas sin visado. Las autoridades de inmigración en Pakistán les emitirán un visado a su llegada”, publicó Dar en la red social X.
Propuesta de 10 puntos de Irán
Si las delegaciones se sientan finalmente a la mesa, lo harán para debatir una propuesta de diez puntos planteada por Irán, tras la entrada en vigor el pasado miércoles de un alto el fuego temporal de 14 días mediado por Pakistán.
El documento incluye mantener el control sobre el estrecho de Ormuz, la aceptación del derecho iraní al enriquecimiento nuclear, el levantamiento de las sanciones y el fin definitivo de la guerra.
Este último punto, que exige el cese de los ataques contra el grupo chií Hizbulá en el Líbano, es la principal fisura que amenaza el diálogo. Mientras Estados Unidos e Israel sostienen que el alto el fuego actual no incluye territorio libanés, Irán y Pakistán afirman que el país sí forma parte del acuerdo.
Incertidumbre en la mesa
La tensión por esta exclusión territorial ha escalado, sumando incertidumbre a los preparativos logísticos en Islamabad, y ante el posible boicot de Irán si no se incluye al Líbano en el cese al fuego. Lea también: Israel elimina al secretario y sobrino del líder de Hizbulá
“Las negociaciones siguen suspendidas hasta que Estados Unidos cumpla sus compromisos en relación con el alto el fuego en el Líbano y el régimen israelí ponga fin a sus ataques”, informaron las agencias Fars y Tasnim, ambas vinculadas con la Guardia Revolucionaria, sin que hasta el momento exista un pronunciamiento formal del Ejecutivo en Teherán.

