Este lunes la ‘Asamblea de Ordinarios Católicos de Tierra Santa’ (ACOHL, por sus siglas en inglés), exigió que se le aplique una “acción disciplinaria inmediata y determinante” para el soldado del Ejército israelí que destrozó a martillazos una estatua de Jesucristo en una aldea del sur de Líbano.
“Este acto constituye una grave afrenta contra la fe cristiana y se suma a otros incidentes reportados de profanación de símbolos cristianos por soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en el sur de Líbano”, indicó la asamblea en un comunicado.
Por otro lado, el Ejército israelí informó a través de un comunicado que aun están investigando lo sucedido y que se tomarán “las medidas pertinentes” contra los implicados según las conclusiones, sin detalla las posible medidas disciplinaria.
ACOHL está encabezada por el patriarca latino Pierbattista Pizzaballa e integra a todos los obispos católicos de ‘Tierra Santa’, incluidos greco-melquitas, maronitas, armenios o siríacos. Le podría interesar: Video: emergencia por incendio en Malasia con 9.000 afectados
Profunda indignación
En medio de su comunicado a la opinión pública, expresaron su “profunda indignación y condena sin reservas” y añadieron que este ataque perpetrado por un miembro de las FDI evidencia una “preocupante falla en la formación moral y humana”, comprometiendo el respeto más elemental “por lo sagrado y por la dignidad de los demás”.
Y culminaron su mensaje de rechazo mencionando al papa León XIV y haciendo un llamado “con urgencia” a terminar “la guerra que ha atormentado esta región de Medio Oriente, durante demasiado tiempo, y a abrazar un camino donde la paz se manifieste en la moderación, el diálogo, la responsabilidad y el respeto por lo sagrado y por toda la vida humana”.
Reacción de Benjamín Netanyahu
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, condenó “en los términos más enérgicos” la fotografía de la profanación, que previamente había circulado por internet y despertó gran indignación. Lea también: Así será el alto al fuego entre Israel y Líbano anunciado por Donald Trump
La imagen en cuestión, que el Ejército verificó en una investigación inicial, muestra a un soldado israelí armado con un martillo y golpeando la cara de Jesús crucificado. La figura, además, había sido descolgada del mástil y se encontraba invertida en el suelo fuera de la iglesia.
Netanyahu aprovechó su mensaje al respecto para reiterar “los valores judíos de tolerancia y respeto mutuo” hacia todas las religiones, y aseguró que “la población cristiana en Israel prospera”.
Sin embargo, no hizo alusión a la expulsión forzosa y el asedio diario que sufren los palestinos cristianos en Cisjordania ocupada a causa de los colonos, ni tampoco a la iglesia de Gaza que fue dañada durante el asedio israelí.
También en la ofensiva contra Líbano en 2024, varios ataques del Ejército israelí contra la ciudad de Yaroun, próxima a la divisoria localizada al sur de Líbano, redujeron a escombros la iglesia católica romana de San Georgios, construida en 1923.

