La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fue captada regresando a su país en un vuelo comercial y en clase turista tras su reciente gira por Europa. Según testigos, no estaba acompañada por escoltas.
La escena generó revuelo y no tardó en viralizarse en redes sociales , ya que es poco habitual que un jefe de Estado se traslade de esta manera, lo que ha reavivado el debate sobre el estilo de gobierno austero que impulsa su administración.
“Soy una persona normal”, afirmó la mandataria al justificar su decisión de viajar sin privilegios. Las imágenes difundidas muestran a Sheinbaum interactuando con otros pasajeros dentro del avión que la trasladó desde Barcelona, ciudad donde participó en el “Encuentro en Defensa de la Democracia”, una cumbre promovida por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que reunió a líderes progresistas para debatir sobre los desafíos globales.
La presidenta no solo utilizó este tipo de transporte en su regreso, sino también en su trayecto de ida hacia Europa, reforzando una política que busca eliminar símbolos de lujo en la función pública. Este enfoque tiene antecedentes claros en la administración de Andrés Manuel López Obrador, quien impulsó la venta del avión presidencial y promovió el uso de vuelos comerciales como parte de una estrategia de austeridad gubernamental.
🇪🇸🇲🇽 Mexico's President Claudia Sheinbaum just boarded a commercial flight back to Mexico after visiting Barcelona.
— Mario Nawfal (@MarioNawfal) April 19, 2026
No one knows if it's about energy prices or a loss of donors with how the cartel wars have transpired in Mexico lately. pic.twitter.com/03LFBpTie7
¿Por qué Claudia Sheinbaum viaja en vuelos comerciales?
El uso de vuelos comerciales por parte de la presidenta responde a una política de austeridad instaurada en México en los últimos años. Desde la eliminación del avión presidencial, los mandatarios han optado por alternativas más económicas como una forma de enviar un mensaje político de cercanía con la ciudadanía y de reducción del gasto público.
En este contexto, la reciente gira europea de Sheinbaum —la primera desde que asumió el cargo en octubre de 2024— se convirtió en un ejemplo visible de esa línea de gobierno. Incluso antes de partir, la mandataria había anticipado su decisión con un tono informal al referirse a su vuelo nocturno: “El tecolote voy a agarrar, el de las doce de la noche”.
Sin embargo, más allá del simbolismo, el episodio también ocurre en medio de un escenario político complejo. A su regreso, Sheinbaum retomó su agenda con un tema sensible: la muerte de dos agentes estadounidenses en un accidente ocurrido en el estado de Chihuahua durante un operativo vinculado a la lucha contra el narcotráfico.
Durante su conferencia matutina, la presidenta aseguró que su gobierno no tenía conocimiento previo del operativo y anunció que solicitará explicaciones tanto a las autoridades estatales como a la embajada de Estados Unidos. Este hecho podría añadir un nuevo elemento de tensión en la relación bilateral, en un momento clave para la cooperación en materia de seguridad entre ambos países.

