La mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, reafirmó que no descansará hasta que cada venezolano se sume a una peregrinación nacional que tiene el objetivo de exigir el fin de las sanciones contra el país, luego de mejorar las relaciones con Estados Unidos.
“No voy a descansar hasta que cada venezolano, cada venezolana, se sume a la peregrinación. Todos en unión nacional en un solo clamor, en un solo canto que es el fin de las sanciones para nuestra patria”, indicó Rodríguez.
Las declaraciones al respecto fueron transmitidas a través del canal estatal VTV, en donde la presidenta aseguró que el pasado domingo, día en el que se realizó el primer día de peregrinación, la gente se “volcó a las calles en oración, en canto, con conversación” en un momento en el que, según la mandataria, Venezuela “dialoga por un fin común”, que es el cese de las sanciones.
“Estamos ahorita en un proceso de peregrinación por todo el país, una peregrinación para alcanzar una Venezuela libre de sanciones”, concluyó la mandataria encargada, quien ocupa el cargo desde la capturara en Caracas del expresidente Nicolás Maduro. Le podría interesar: Delcy Rodríguez cumple 100 días y promete cambio en Venezuela
Peregrinación para el fin de las sanciones
La peregrinación fue convocada por la presidenta encargada de Venezuela para exigir el fin de las sanciones y comenzó el pasado domingo en estados fronterizos con Colombia, donde se movilizaron autoridades del Gobierno y activistas del chavismo.
Esta actividad tiene tres rutas y se extenderá hasta el próximo 1 de mayo, cuando la mandataria tiene previsto anunciar un aumento “responsable” del salario mínimo mensual, congelado desde marzo de 2022 en 130 bolívares mensuales, unos 27 centavos de dólar a la tasa oficial de hoy.
Estados Unidos, la Unión Europea (UE), que impuso sanciones en noviembre de 2017, Canadá (2017), Suiza (2018) y Reino Unido, que adoptó su propio régimen de sanciones tras concretar su salida de la UE en 2020, han sido los principales impulsores de medidas económicas y financieras contra el gobierno venezolano y altos cargos del chavismo en los últimos años.
Las sanciones han restringido la principal fuente de divisas, el crudo, y mantuvieron a Venezuela aislada del sistema financiero internacional, afectando el comercio, las inversiones y la capacidad de pago del Estado.

