Este viernes las guardias costeras de China y Taiwán protagonizaron un nuevo enfrentamiento marítimo cerca de la isla Patras, un terreno controlado por Taipéi y reclamado también por Pekín, ubicado a unos 340 kilómetros al sureste de Hong Kong.
La Administración de la Guardia Costera (CGA) de Taiwán indicó que uno de sus buques avistó a la embarcación ’3501′ de la Guardia Costera china a la que se acercaron para lanzar advertencias.
Pero según la CGA el buque chino, sin reparar en la seguridad de la patrullera taiwanesa, “aceleró deliberadamente” de 5 a 9 nudos y giró de forma brusca para irrumpir en las “aguas restringidas” de Pratas. Ambos buques seguían enfrentados a esta hora, precisó la autoridad marítima.
Durante el episodio, los guardacostas taiwaneses emitieron varios avisos por radio a sus homólogos chinos para advertirles de que habían entrado “sin autorización” en aguas bajo jurisdicción de Taipéi y de que sus acciones habían afectado “el orden y la seguridad” de la zona.
“La paz en el estrecho de Taiwán es crucial para la estabilidad de la economía mundial y para el sustento vital de la industria tecnológica; si llegara a producirse un conflicto, (China) sería objeto de sanciones por parte del mundo entero”, señaló la parte taiwanesa, según la transcripción incluida en el comunicado de la CGA.
“Solo con estabilidad en el mar podrá garantizarse el desarrollo de su país; por la paz en el estrecho de Taiwán, actúen con prudencia”, agregó.
Segundo incidente en dos semanas
Ese mismo buque ’3501′ de la Guardia Costera china protagonizó un incidente similar en torno a Pratas, conocida como Dongsha en mandarín, entre el 23 y el 24 de mayo de este año. Le podría interesar: China advierte que Taiwán no puede asistir a la OMS sin su autorización
En este contexto, la CGA acusó a Pekín de “hostigar las aguas restringidas de Dongsha para fabricar la falsa apariencia de que ejerce ‘jurisdicción’” sobre ellas, una maniobra que, según el organismo, “socava el statu quo de paz y estabilidad” en el Estrecho y convierte a China en una “generadora de problemas”.
“La Administración de la Guardia Costera señala que la soberanía sobre las aguas de nuestro país no admite provocaciones, que tiene la determinación de defender esa soberanía y, más aún, la capacidad de mantener la paz, y que adoptará todas las medidas necesarias para frenar las acciones irracionales de China”, concluyó el comunicado.
La isla Pratas es uno de los territorios que Taiwán controla en el mar de la China Meridional, cuyas aguas Pekín reclama casi en su totalidad y por las que circula alrededor de un tercio del tráfico marítimo mundial.
A comienzos de este año, el Ejército chino realizó un “entrenamiento de combate” con drones en el espacio aéreo sobre Pratas, una acción que el Gobierno taiwanés calificó de “altamente provocadora” e “irresponsable”.

