La candidata derechista a la Presidencia de Perú, Keiko Fujimori, aseguró este domingo antes de votar en la segunda vuelta de las elecciones que Colombia va a tener un cambio de gobierno al pronunciarse con respecto a los comicios del próximo 21 de junio en el vecino país, donde se enfrentarán el ultraderechista Abelardo de la Espriella y el izquierdista Iván Cepeda.
Durante el tradicional desayuno electoral, donde los candidatos comparten mesa con sus familias, miembros de su partido o simpatizantes antes ir a votar, la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) sostuvo que su partido, Fuerza Popular, buscará la integración de los países de la región para enfrentar el crimen organizado. Te invito a leer: Entre Fujimori y Sánchez: Perú elige este domingo a su noveno presidente en diez años
“Buscamos, de cara a enfrentar la criminalidad organizada y el narcotráfico la voluntad de que todos países en esta zona, especialmente los más afectados, Ecuador, Perú, Chile y Colombia, que va a tener un cambio de gobierno, podamos trabajar de manera estrecha”, dijo la candidata. Te invito a leer: Tensión en segunda vuelta: Keiko Fujimori y Roberto Sánchez están a menos de tres puntos
Un poco de la vida política de Keiko Fujimori
Keiko Fujimori es una de las figuras políticas más influyentes y polarizantes del Perú contemporáneo. Hija del expresidente Alberto Fujimori, asumió el rol de primera dama a los 19 años tras el divorcio de sus padres. Es la líder fundadora de Fuerza Popular, un partido de derecha de tendencia conservadora que aglutina el legado político de su padre, conocido como el fujimorismo.
A lo largo de su carrera, Keiko se ha consolidado como la principal fuerza de oposición en el país, logrando llegar a la segunda vuelta en tres elecciones presidenciales consecutivas (2011, 2016 y 2021), aunque fue derrotada en todas por un estrecho margen.
Su trayectoria ha estado marcada por intensas batallas legales; ha sido investigada por lavado de activos en el marco del caso Odebrecht, lo que la llevó a cumplir periodos de prisión preventiva. Su figura genera una profunda división entre quienes defienden su gestión y quienes la acusan de corrupción.

